500 metros de corte, más de dos meses sin respuesta de Vialidad Nacional

El viceintendente de Rancul, Fernando Aciar, reclamó que Vialidad Nacional realice las obras necesarias para habilitar el tránsito en la Ruta Nacional 188 que está cortado a la altura del pueblo porque hay agua sobre el pavimento.

El tramo sobre el que el organismo nacional debería trabajar es de apenas 500 metros. Sin embargo, y pese a que desde el Municipio se hicieron todas las gestiones pertinentes, ya son 70 los días en los que la situación se mantiene, generando graves perjuicios económicos para el pueblo, además del lógico malestar en sus habitantes. “No le encuentro explicación a la falta de respuestas…”, indicó Aciar. “Me parece que puede ser que el Gobierno Nacional es insensible a lo que son los pueblos del interior como el nuestro… Somos un pueblo de 3000 habitantes y dependemos mucho de esta ruta, porque genera trabajo para distintos sectores”, amplió. Sin tránsito, todo ese trabajo no tiene lugar, algo que empeora una situación ya grave por las inundaciones en la zona, que dejaron la estación de servicio, un hotel e incluso el Club de Caza bajo agua. La inacción de VN también afecta el crecimiento de Rancul “porque el gasto que significa mantener las máquinas trabajando es terrible. Con el intendente teníamos proyectadas varias obras que tuvimos que postergar para cubrir ese gasto”, remarcó . La molestia de Aciar tiene que ver con que no sólo no se hicieron las obras necesarias para rehabilitar la ruta –que tiene 40 centímetros de agua- sino que funcionarios de Vialidad Nacional le pidieron que tapara el canal hecho a uno de los costados de la ruta para evitar que el agua avanzara hacia el pueblo. “Hubiera sido una locura”, afirmó, y recalcó que los problemas se ven acrecentados porque pese al compromiso asumido por el organismo no se corta el tránsito desde San Luis en forma permanentemente. “El problema es que los controles se relajan, y los camiones que vienen por la ruta utilizan el camino alternativo que hicimos para que el pueblo se comunicara con la ruta y lo rompen todo, lo mismo que el asfalto del pueblo”, dijo, al tiempo que agradeció la tarea del Gobierno Provincial para evitar que el agua llegue al casco urbano mediante la construcción de un alteo paralelo a la ruta. “La gente se quejó en su momento de que entre Arata y Caleufú se empezó a hacer el alteo enseguida, pero lo que les explicamos que esa es una ruta provincial y que trabajan máquinas de Vialidad Provincial; esto es una ruta nacional y no podemos hacer nada nosotros. Si no, en 10 ó 15 días hubiéramos tenido todo solucionado”, finalizó. Es que para el Gobierno Provincial no hay pueblos chicos ni pueblos grandes, sino pueblos pampeanos con necesidades.
“Un vínculo político que nos fortalece para planificar el desarrollo y reclamar lo que es nuestro”