El FMI no autorizó la construcción de una represa que daría 10.000 puestos de trabajo

El FMI no autorizó la construcción de una represa que daría 10.000 puestos de trabajo

El proyecto Chiuhuido I iba a estar emplazado en la provincia de Neuquén y se financiaría con capitales alemanes e italianos, en su mayoría.

El Gobierno Nacional había pactado construir una presa que se ubicaría sobre el río Neuquén, a 155 kilómetros de la ciudad homónima, pero el FMI no dio el visto bueno porque dijo que se trata de gasto público. Los inversores que se iban a hacer cargo de la obra eran en un 85% alemanes e italianos, y como garantes aparecían la agencia de exportaciones del país que dirige Angela Merkel y el Gobierno de Italia. La central hidroeléctrica, para la cual se necesitaba desembolsar 2.200 millones de dólares, hubiese dado trabajo a 3.000 personas de manera directa y 7.000 en forma indirecta. El vicejefe de Gabinete, Gustavo Lopetegui, dio la noticia a los ejecutivos alemanes ayer por la tarde en una reunión en Casa Rosada. Ante el desconcierto de por qué el Gobierno Nacional no les avisó antes para ahorrarse el viaje, los europeos contestaron que “van a tener que explicárselo a nuestro Ministro de Finanzas”. Según parece, el funcionario argentino les propuso como alternativa que los préstamos queden bajo responsabilidad de Neuquén y que la provincia genere algún esquema de repago, como por ejemplo las regalías de Vaca Muerta; o incluir la represa entre los programas de participación público-privada (PPP). El proyecto Chihuido I ya había traído inconvenientes con China cuando el gobierno de Macri aseguró su participación pero luego todo quedó en la nada. Argentina ya no tiene poder para decidir sobre en qué gasta su dinero, eso ahora corre por cuenta del FMI que es el que nos “salvó”, según algunos. Será difícil recuperar la confianza del mundo, como le gusta decir a los funcionarios nacionales, si se sigue con este tipo de incumplimientos y desplantes.