Un mal ejemplo

Un mal ejemplo

Un docente de Victorica (La Pampa) pidió licencia médica y luego apareció en el Mundial de Rusia. La noticia fue difundida por medios de todo el mundo.

La avivada, el sacar ventaja de una situación o de alguien por medio del ingenio es algo que caracteriza a los argentinos desde siempre, pero que muchas veces se utiliza para perjudicar u obtener un provecho personal sin que importen los demás. Tal es el caso del profesor de Educación Física, Sergio Sánchez, que trabaja en un colegio de Victorica, localidad al oeste de La Pampa, y pidió una licencia psiquiátrica el pasado 13 de junio, justo un día antes del comienzo del Mundial de Fútbol. Quizás todo le hubiese salido bien si a la “avivada” contra el Estado le hubiese sumado un poco de viveza criolla más y no hubiese publicado las fotos de él y sus amigos en Rusia. El afán de las personas por mostrar todo lo que hacen a través de las redes sociales lo delató a Sánchez, que despertó la indignación de sus compañeros de trabajo y provocó que alguien lo denunciara anónimamente ante la Fiscalía de Investigaciones Administrativas (FIA). El caso salió en los medios más importantes del país y también en algunos internacionales, donde el docente fue duramente criticado por su actitud ventajista y ahora está siendo investigado por las autoridades pampeanas. Lamentablemente, hay que decir que no se trata de un caso aislado. Otros maestros y profesores también han realizado la misma artimaña de sacar licencia médica e irse de viaje de placer, pero también hay que decir que el Ministerio de Educación de La Pampa ha actuado sobre varios de ellos y los ha penalizado. Sabemos que el “ventajismo” es casi un rasgo cultural en Argentina, pero circunscribiéndonos al ámbito educativo, ¿cómo se podría hacer para combatirlo? Es necesario penas y sanciones aleccionadoras para los que realicen este tipo de defraudación al Estado, que haga reflexionar seriamente a los posibles “ventajistas” de intentar algo similar. La educación no sólo se logra con el conocimiento que pueda transmitir el docente, sino también con el ejemplo que esté dispuesto a dar. El ejemplo de Sánchez deja mucho que desear, aunque él se haya creído muy “vivo” por su acción, muchos alumnos de Victorica (y debido a la viralización de la noticia, ahora alumnos y jóvenes de todo el mundo) vieron su actitud indigna que mancha a los docentes argentinos y a la sociedad toda porque no faltará quien meterá a todos en la misma bolsa. Es muy difícil transformar algunos de los valores morales que guían al pueblo argentino cuando el ventajismo, la avivada y este tipo de corrupciones toman mayor transcendencia que las buenas acciones, que también las hay en nuestro país, por supuesto.