ESTAMOS COMO ESTAMOS PORQUE… SOMOS COMO SOMOS

ESTAMOS COMO ESTAMOS PORQUE… SOMOS COMO SOMOS

DE LA GLORIA A LA ACIDEZ CRÍTICA

La despiadada crítica sobre los paupérrimos resultados de la selección argentina de fútbol, no hacen más que demostrar el título de la presente crónica, que en la vorágine de los tiempos actuales, pasa casi desapercibida pero que tal vez dentro de 50 años, sea analizada en profundidad por su real contenido. La imagen del país se ve reflejada en la actuación de la selección nacional. Esto es una afirmación que difícilmente alguien intente contradecir sin –valga la redundancia- contradecirse, porque si bien contamos con un plantel “galáctico” si lo analizamos desde el punto de vista de la cotización, real o no, de sus integrantes, que evidentemente son valiosos pero… no saben jugar en equipo. Sin dudas el técnico, con nula capacidad de liderazgo, no deja de ser una marioneta de dirigentes, jugadores y además, blanco del vilipendio de toda una sociedad. En ese marco, luego de la derrota vergonzoza ante la selección de Croacia donde además de ausencia de juego de equipo, fue inocultable la falta de actitud, se traduciría de alguna manera con el “entusiasmo” que tratan de imponer algunos medios nacionales, proclives a alabar a la actual administración nacional, ante el pomposo anuncio de que nuestro país será considerado “emergente” por las calificadoras internacionales, como si eso fuera la señal para que comiencen a llover las inversiones de capital del exterior, cuando nuestros propios gobernantes tienen sus capitales en el exterior y lo que es peor aún, en mercados de dudosa administración, léase “Panamá papers”. Pero retomando el eje de la crónica deportiva, el ingenio del argentino es observado por el resto del mundo que, concurre a los estadios tan sólo para admirar la actitud y las reacciones, al punto tal que del Himno Nacional Argentino, no se entona ni siquiera un renglón de su letra y la hinchada misma decidió corear con un fervor patriótico desconocido la introducción, que el resto de los espectadores miran con admiración sin entender absolutamente nada, pero reconociendo la “actitud” del argentino, que ante un pobre resultado, la emprende a insultos desde la tribuna en la que no es local, mientras que en su propio país, los “memes” inundan en minutos las redes sociales dando cuenta de un ingenio que es admirado por el resto. Pero a esta altura y pasados cuatro o cinco días de la estrepitosa derrota a manos de Croacia, seguramente la familia del arquero Caballero no podrá salir a la vereda porque, salvo los vecinos de su entorno que respetarán el dolor, el resto, desde el anonimato descarga una batería de gráficos y dichos muy cómicos en el que el blanco central es precisamente un integrante de esa familia. Eso, sin mencionar al pintoresco técnico, que con sus gestos no transmite la mínima seguridad de entender lo que pasa con sus dirigidos, a pesar de ser estrellas. ¿Será por eso que el título de esta crónica es el ideal? Los seguidores de Guía en La Pampa tienen la palabra.