Panadero que votó a Macri está arrepentido

Panadero que votó a Macri está arrepentido

Carlos es uno más de las personas que creyeron en el discurso macrista del cambio pero que luego se encontraron con una realidad que no es la que esperaban ni la que le habían prometido.

Carlos Cinzano posee una panadería en el El Jagüel, una localidad de la provincia de Buenos Aires, y en el 2014 formó parte de la campaña presidencial de Mauricio Macri, en quien confió y votó. Hoy está a punto de cerrar su comercio porque no puede pagar la luz y el gas. El canal de noticias C5N visitó al hombre en su local y éste mostró las boletas de luz y gas que ascienden a casi $23.000) y $7.000, respectivamente. “Acá viene gente pidiéndote $5 de pan, y sabemos que hoy $5 no existen”, graficó el comerciante ante las cámaras. “Nosotros vemos de que esto va a un camino sin salida, nos quieren matar, a mi me están pegando en el suelo, por lo menos si me dejas de poner de rodillas yo te la voy a pelear pero así no. Si esto sigue así voy a tener que bajar las cortinas y es algo muy doloroso”, se lamentó Cinzano. “Yo confié en este gobierno, incluso el presidente Macri estuvo de campaña acá, pero él nos prometió otra cosa, yo confié en un cambio. ¿Este es el cambio?”, se preguntó el emprendedor. “Yo escuchaba durante la campaña que los opositores a Macri decían que si ganaba, el kilo de pan iba a salir $100. Yo pensaba que no era viable eso y que no podía ocurrir, pero hoy estamos a un paso de ese precio”, recordó. “Antes uno pensaba en un mañana mejor, hoy pienso que no me aumenten otra cosa”, confesó Carlos, quien a partir de la difícil situación le diagnosticaron diabetes nerviosa, una patología que nunca había sufrido. Cinzano tiene abierto su panadería desde hace 20 años y hoy está a punto de cerrar porque las promesas que le hizo Macri durante un timbreo en el 2014 nunca se cumplieron. No sólo está acuciado por el tarifazo y el aumento de la harina sino también por la caída del consumo de los clientes, lo que hace que no pueda pagarle a sus empleados. Carlos es uno más de las personas que creyeron en el discurso macrista del cambio pero que luego se encontraron con una realidad que no es la que esperaban ni la que le habían prometido.