La importancia del periodismo en un mundo de panelistas

La importancia del periodismo en un mundo de panelistas

¿Es más importante que un funcionario se robe, supuestamente, 9 millones de pesos o que un presidente favorezca a sus amigos empresarios con políticas que les hicieron ganar 9.000 millones de pesos? La respuesta debería ser simple: ningún robo cometido por el poder político debe ser tolerado por la sociedad.

Los argentinos tenemos la falencia de interesarnos por aquellas acciones erróneas o delictivas de los otros que nos sirven para reafirmar nuestro propio pensamiento. De esta manera, nos distraemos de las cuestiones que verdaderamente importan. En el programa “Intratables” de ayer lunes, Diego Brancatelli discutió con algunos de sus compañeros sobre el caso del ex Secretario de Obras Públicas, José López. "Lo que hay que preguntar es de dónde proviene ese dinero. De qué empresario proviene o de qué político. Si hay alguien que recibe coimas es porque alguien las entrega", consideró el panelista. Y agregó: "Con el aumento de la luz y de las tarifas, los amigos del poder se llevaron 9.000 millones de pesos, no 9 millones de pesos como José López. Son mil bolsos de López, pero como no vimos los bolsos entonces no nos indigna". Luego, otra compañera de programa afirmaba a viva voz que la plata de López era de las coimas por obra pública. Todo ese circo mediático no es periodismo, más allá de que se puede estar más de acuerdo o no con alguna postura. El periodismo debe valerse de hechos, documentos, datos concretos, investigación, testimonios y pruebas para opinar, no puede comportarse como si estuviera en un asado entre amigos. Lamentablemente los panelistas han proliferado en los últimos años y ganaron demasiada influencia en la opinión pública. La gente se identifica con ellos porque hablan, acusan, denuncian como cualquier hijo de vecino, apelan al sentido común y a las frases hechas. Eso vende. Pero eso no es periodismo, es más un show si se quiere. Un verdadero programa periodístico no puede discutir si aquel robó más, este menos, pero aquel hizo tal cosa y este tal otra. Los periodistas deben informar con criterio e instigar al Poder Judicial para que resuelva el caso José López y se conozca de donde salió el dinero de los bolsos y quiénes más están involucrados; y por otro lado, también debe investigar las maniobras de Cambiemos para favorecer a los amigos del poder político mediante los tarifazos que perjudican a toda la población argentina. Está muy bien, y es válido, que los periodistas sean militantes si lo desean, tengan ideologías e ideas políticas pero siempre recordando que la información y la comunicación son bienes sociales, no mercancías. Ellos se deben a la sociedad, no a los que les pagan el sueldo. El día que se mejore ese aspecto, quizás avancemos un paso grande en la lucha contra la corrupción.