La desigualdad social no mejora

La desigualdad social no mejora

Según datos actuales del INDEC, 7 de cada 10 asalariados no percibe un ingreso mínimo que le impida caer en la pobreza ya que al cierre del tercer trimestre una familia tipo necesita $14.811 por mes para no ser considerada pobre y el 70% de los empleados gana $14.724.

Si la medición se hace analizando el ingreso total de un hogar, se concluye que la mitad de las familias quedan bajo la línea de pobreza debido a que poseen ingresos que están por debajo de los $15.000 mensuales. Asimismo, el estudio del organismo estatal indica que no hubo cambios relevantes en el índice de Gini, con el cual se mide la distribución del ingreso, porque se ubicó en el orden del 0,428, muy similar al del 2016 que había sido del 0,427. También se agravó la inequidad entre el decil más pudiente de la población y el más vulnerable. La porción más alta de la sociedad ganó 20 veces más que el sector más bajo, diferencia que en el 2016 había sido de 19 veces. Por último, las clases sociales que se encuentran en la base de la pirámide dependen mucho más de los planes sociales, las jubilaciones y/o pensiones que las clases más ricas. En las primeras, de cada $10 que entran a un hogar sólo $3 provienen de un trabajo, mientras que en las segundas la relación es de 8$ cada $10.