Corrupción policial

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Tres policías de alto rango de la localidad de Quilmes fueron denunciados por vecinos que aseguran que los efectivos realizan trabajos de custodia privada a comercios y cobran entre $2.000 y $3.000.

Los denunciantes afirman que cada vez son más frecuentes los policías que están parados en las puertas de supermercados, colegios, jugueterías o empresas, por lo que, si esto es verdad, se trataría de un mecanismo de recaudación ilegal. A raíz de la denuncia, se abrió una investigación contra el subcomisario Pablo Fuchs, el segundo Oficial Principal Leonardo Litvachkes y el Oficial Inspector Álvaro Magallanes Arostegui. Además de las declaraciones de los vecinos, la causa también incluye como pruebas audios y videos que demuestran que los oficiales nombrados mandaban a policías de menor rango a custodiar locales privados cuando deberían estar patrullando el municipio que gobierna el macrista Martiniano Molina. La recaudación paralela de este sistema se realizaría en edificios estatales como el hospital Oller de San Francisco Solano o el Depósito de la Dirección de Tránsito de Quilmes, y la metodología consistiría en que el Municipio local paga a los policías para que hagan adicionales en estos lugares privados y entonces los efectivos irían en su horario habitual de servicio, cobrarían el adicional pero le entregarían el 70% a sus jefes.
“Un vínculo político que nos fortalece para planificar el desarrollo y reclamar lo que es nuestro”