Un ejemplo

Un ejemplo

El médico de Catriló, Luciano Magnino, ganó notoriedad en los medios nacionales la semana pasada con justa razón: desde hace tres semanas atiende gratis a pacientes que no tienen obra social.

En la entrada al consultorio se puede ver un cartel que informa: “Los días viernes por la tarde se atenderá a pacientes que no cuenten con obra social ni prepaga, en forma gratuita. Sea generoso y no utilice ese espacio, salvo que sea por una urgencia. Le agradece gentilmente el doctor Luciano A. Magnino". La actitud le valió una nota con el diario Crónica, en donde disparó una reflexión sociológica casi: "esto tendría que ser algo normal. Sin embargo, se toma como una rareza y eso es preocupante. Esto habla de la sociedad en la que estamos viviendo". Y agregó: "En vez de mirarme el ombligo, le doy una mano al que la necesita y a la larga alguien me la va a dar a mí". "Se acercó gente con consultas generales, que incluyen dolencias respiratorias, gastrointestinales. Esto es importante, porque son personas que no van al médico, entonces en el consultorio también se pueden detectar problemas alimentarios en los chicos, por ejemplo", dijo. El profesional fue, incluso, un poco más allá: habló con los visitadores médicos para contarles su idea y que colaboraran, de alguna manera, con el proyecto. "Todos los laboratorios me están reforzando medicación, se están portado muy bien conmigo y con la gente que lo necesita. Los remedios son de suma utilidad. Yo les puedo brindar mis conocimientos y mi tiempo, pero si después salen y tienen que ir a comprar un remedio y no tienen la plata, no sirve de nada. Es decir, yo sólo no puedo hacer nada", dijo. Hechos para imitar, sin dudas.
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