No blanquees que oscurece

No blanquees que oscurece

El Subdirector de Sistemas y Telecomunicaciones de AFIP, Jorge Linskens, fue despedido luego de que se conociera que amigos y familiares del Presidente de la Nación, Mauricio Macri, blanquearon un total de U$S132.000.000 que no habían declarado al fisco.

Aunque en el Boletín Oficial el apartamiento de Linskens aparece como una renuncia, el funcionario fue desplazado de su cargo porque era el responsable de resguardar ese tipo de datos. Por su parte, Alberto Abad, titular de AFIP, realizó una denuncia penal argumentando que se violó el secreto fiscal. El domingo pasado se conoció que Gianfranco Macri, hermano del Presidente y miembro del directorio de varias empresas familiares, blanqueó U$S 35.500.000; y Alejandro Peña Braun, primo del Jefe de Gabinete Marcos Peña Braun, declaró U$S 6.200.000. Nicolás Caputo, íntimo amigo de Macri y ex socio, blanqueó U$S 26.500.000; mientras que Marcelo Mindlin, compañero del Presidente desde el colegio primario y dueño de Edenor, Pampa Energía, titular de activos de Petrobras en Argentina y reciente comprador de la constructora que pertenecía a la familia presidencial, declaró U$S 44.000.000. Estos hechos (el despido de Linskens y las fortunas ocultas de funcionarios de Cambiemos que vieron la luz), no hacen más que confirmar que la ley de blanqueo impulsada por el Gobierno Nacional fue para beneficiar a grandes evasores amigos del Presidente y para intentar alivianar el impacto que había despertado el conocimiento de los Panamá Papers.
“Un vínculo político que nos fortalece para planificar el desarrollo y reclamar lo que es nuestro”