Las elecciones, ese laberinto indescifrable

Las elecciones, ese laberinto indescifrable

Otra vez, los pampeanos acudimos a las urnas este domingo. Y, como sucede en cada elección, el clima general fue de alegría, reflejo de que no por acostumbrados dejamos de valorar la posibilidad de elegir sobre nuestros destinos.

Las lecturas sobre lo que pasó, en materia de resultados, dió, da y dará para todo tipo de análisis. Cada partido, cada sector, cada candidato, hará el suyo puertas adentro tanto para potenciar la “victoria” como para cambiar la “derrota”. Al lado de este razonamiento irá el análisis de qué votamos los pampeanos, por qué y qué queremos decir con eso. Porque está claro que los principales contendientes –Cambiemos y el PJ- se diferenciaron claramente en su mensaje. Por el lado del PJ, fueron reiterados sus embates contra Nación por la (mala) relación que desde el macrismo le han dispensado, que se materializó en falta de respuestas para atender problemas urgentes para los pampeanos como los cortes de ruta o el drama de las inundaciones. O los reclamos contra la flexibilización laboral impulsada por el Gobierno Nacional o la intención de ampliar la edad jubilatoria. “Ponerle un freno” fue la frase elegida, el leimotiv de la campaña. En la otra vereda, Cambiemos apostó al perfil “nuevo” de sus candidatos, aun cuando no pudieran responder por qué el Estado Nacional relega a La Pampa a la hora de las obras públicas, y mucho menos proponer alternativas para modificar ese escenario que, evidentemente, debe cambiarse. Hablaron, eso sí, de “construir”, de “tirar juntos”, de “cambiar La Pampa”, de “felicidad”, pero siempre cuidándose de no identificar la manera, o sea sin brindar una receta para modificar la realidad. Ese discurso, por ahora, le ha dado réditos para convertirse en una fuerza en las legislativas anteriores y en estas internas, aunque habrá que ver hasta cuándo dura ese envión, porque lo abstracto no puede sostenerse demasiado sin que empiecen a notarse sus contradicciones. En ese sentido, aunque se respete el derecho de pensar libremente, nadie duda de que las causas por las que “lucha” Verna valen la pena. Y que en ese contexto, meter dos diputados es una manera de respaldarlo. Pero no hubo, en estas PASO, un apoyo tal que lo plantee como un escenario posible en octubre. ¿Y entonces?