La Ley de Emergencia Alimentaria avanza en el Congreso

La Ley de Emergencia Alimentaria avanza en el Congreso

Esta iniciativa ya estuvo vigente en nuestro país durante los años 2001 y 2002.

Los ciudadanos de Argentina, lamentablemente, estamos acostumbrados a escuchar la palabra emergencia cada vez que nuestros gobernantes nos ahogan en una crisis, y las manifestaciones, paros y cortes de calles que se vienen sucediendo en los últimos días responden a ese contexto. La Emergencia Alimentaria es un proyecto de ley que plantea una reorientación de los recursos incluidos dentro del Presupuesto Nacional. Concretamente, la iniciativa establece la creación de un programa nacional de seguridad alimentaria con el objetivo de que se destinen 10.000 millones de pesos a comedores escolares y a merenderos. Esta acción está siendo encabezada por las organizaciones sociales, los intendentes opositores del Gran Buenos Aires, la Iglesia, a través de la Pastoral Social, y hasta el candidato a presidente por Consenso Federal, Roberto Lavagna, que hizo un pedido formal en este sentido. Por su parte, el gobierno nacional considera que no es necesario sacar esta normativa porque ya hay una ley de emergencia social, la cual fue sancionada en diciembre de 2016 y está vigente hasta diciembre próximo. La misma, determina destinar 30.000 millones de pesos extras para trabajadores informales. El problema es que habría más de 4 millones de personas que trabajan en situación informal y, según el Indec, el 46,8% de los menores de edad argentinos viven bajo condiciones de pobreza. De ese porcentaje, el 14,5% pasó hambre durante el último año. En la misma dirección, un informe de la Universidad Católica Argentina indicó que 4 de cada 10 chicos del conurbano bonaerense van a los comedores y el 7,8% de esos niños no consume ningún nutriente esencial. Además, un análisis del Centro de Economía de Política Argentina (CEPA) reveló que Nación solo gastó el 58% del presupuesto destinado a Políticas Alimentarias y no aprovechó la opción de reasignar partidas presupuestarias que le otorga la Ley de Emergencia Social. O sea, el gobierno nacional tiene los fondos aprobados, y si quiere puede ampliarlos, pero está comprando y enviando a los comedores y merenderos menos alimentos de los que podría. La emergencia alimentaria es algo que ya se aplicó en nuestro país en el año 2001, y duró hasta diciembre del 2002. Esto indica que el pasado se repite y regresamos a una coyuntura muy triste que creíamos haber superado como pueblo. Por suerte, todo parece indicar que hoy jueves la Ley de Emergencia Alimentaria conseguirá la media sanción de la Cámara de Diputados de la Nación. Oposición y oficialismo debatieron internamente en los últimos días sobre este tema y los representantes del partido gobernante se comprometieron a dar quórum y votar a favor del proyecto. A cambio, los legisladores oficialistas pidieron que los discursos no se realicen en tono de campaña electoral.