“El cuento del tío” se aprovecha de la crisis económica

“El cuento del tío” se aprovecha de la crisis económica

Las estafas telefónicas siguen vigentes, principalmente entre los adultos mayores que a veces son engañados con facilidad. Siempre es bueno recordar las maneras de protegerse de estos mecanismos delictivos.

Dos personas adultas mayores fueron víctimas del conocido “cuento del tío”, que es la forma en que se les llama a las estafas telefónicas que se ejecutan por parte de delincuentes que se aprovechan de jubilados y les sacan sus ahorros. Los dos hechos ocurrieron en el barrio de Recoleta, Capital Federal, y los ladrones lograron hacerse con un botín total de 600.000 dólares. De la misma manera, una mujer de 80 años de edad fue engañada la semana pasada en la ciudad de Rosario mediante el mismo mecanismo delictivo y la despojaron de 3 millones de pesos. Eran los ahorros de toda su vida que le había dejado su difunto esposo. La Pampa tampoco es ajena a este tipo de robos ya que una vecina de Santa Rosa fue timada de la misma manera hace unos días atrás y perdió la suma de 180.000 pesos. En estos dos últimos casos, las víctimas declararon que habían retirado el dinero del banco por temor a que haya un corralito. En tanto que en los hechos ocurrido en Capital Federal, los maleantes convencieron a los damnificados de que retiraran su dinero del banco para que no quede atrapado en el corralito y una vez concretado esto, se lo robaron. La metodología de los ladrones en todos los hechos es muy similar. Llaman por teléfono a personas adultas mayores que saben que viven solas, se hacen pasar por un familiar o por algún empleado bancario y las convencen de entregar su dinero para realizar algún trámite con la promesa de que su plata así estará más segura. No obstante, es menester recordar que existen ciertas herramientas que sirven para evitar caer en este tipo de estafas. Siempre hay que tener precaución cuando se habla con números que aparecen como privados o anónimos, no se debe nunca proporcionar información personal o bancaria mediante teléfono e instruir a niños o adultos mayores para que tampoco lo hagan. Asimismo, se debe tratar de no manifestar cuando uno está solo en la casa, o que va a estarlo. Si alguien llega a llamarlo y dice ser un familiar suyo, es recomendable cortar la comunicación y tratar de comunicarse con ese familiar en cuestión para comprobar si es verdad o no. En este sentido, se debe tener en cuenta que ni la Policía ni los hospitales anotician de manera telefónica sobre hechos desafortunados o accidentes, por lo que si recibe un llamado con estas características es mejor cerciorarse llamando al número policial o de emergencias médicas antes de aportar datos. Nunca está de más instalar un identificador de llamadas en el teléfono porque sirven para averiguar la procedencia de las mismas. En caso de que alguien lo llame o le mande un mensaje de texto y le diga que ha ganado un premio, no pague ni deposite ningún dinero hasta comprobar que sea cierto. Los cambios de billetes de moneda nacional a extranjera es mejor hacerlos a través de cuenta bancaria, se debe tratar de evitar tener dinero ahorrado en los domicilios particulares. Si un adulto mayor debe ir al banco, es bueno que lo haga acompañado de una persona más joven, quien debe evitar que aquel saque todo su capital en una sola extracción. Tener siempre presente que los bancos no solicitan información de sus clientes a través de mensajes de texto o whatsapp, y tampoco nunca enviarán a ningún representante al domicilio de nadie para hacer cambio de billetes o lo que sea. Cualquier beneficio o trámite que deba hacer, las entidades bancarias le pedirán que se acerque a una de sus sucursales. No se debe divulgar claves, contraseñas, nombres de usuarios y demás, a personas desconocidas y en cualquier caso de duda hay que consultar con un familiar o allegado. En caso de detectar movimientos irregulares en su cuenta bancaria, debe avisar inmediatamente al banco. Si alguien aparece en su domicilio y dice ser representante de una determinada empresa o entidad, hay que exigirle que muestre su credencial y le de sus datos personales y no dejarlo entrar al domicilio. En tal circunstancia, se puede llamar a la empresa o entidad referida y constatar que hayan mandado a uno de sus empleados a su casa. Al recibir un llamado telefónico que lo anoticie sobre un supuesto secuestro, es recomendable cortar la comunicación de inmediato y llamar a la policía.