La revolución de la alegría quedó trunca

La revolución de la alegría quedó trunca

Un estudio desarrollado a nivel global concluyó que la sociedad argentina es la más infeliz del mundo.

La consultora Ipsos Global Advisor llevó a cabo el Global Happiness 2019 y ubicó a la Argentina en el último lugar de este ranking que mide la felicidad de los ciudadanos, tras relevar que solamente un 34% de nuestros compatriotas dijo ser feliz en la actualidad. La encuesta abarcó a 28 países, y los quedaron en las primeras posiciones fueron Australia y Canadá, con un 86% de su población reconociéndose como sujetos felices. Atrás se ubicaron Gran Bretaña y China, con un nivel de felicidad social que alcanzó el 83%. Luego siguen Francia (80%), Rusia (47%), España (46%), entre otros, y Argentina, en la cola de la lista. Un 64% de los adultos consultados entre todas las naciones que formaron parte del estudio manifestaron sentirse felices. Esta cifra representa una baja de seis puntos respecto al Global Happiness del 2018. El estudio incluyó 29 razones posibles que pueden producir felicidad por las que debían optar las personas entrevistadas para el trabajo. Aunque pueden sonar muy superfluas, si se las compara con la realidad cotidiana es probable que se observe una gran similitud entre lo que respondieron los participantes del estudio y la manera en que la mayoría de las personas viven su vida. Entonces, ante la pregunta ¿Qué es lo que produce la felicidad? Un 55% respondió que es la salud y el bienestar físico, un 48% dijo que son los hijos y las relaciones de pareja, la sensación de plenitud cosechó un 47% de apoyos y la seguridad personal fue elegida por el 45%. Las posesiones materiales, mudarse a otro país y pasar tiempo en las redes sociales fueron las respuestas menos usuales, con 21%, 17% y 11%, respectivamente. En el caso de Argentina, como no podía ser de otra manera, el bienestar del país fue un factor resaltado por los encuestados. El elemento más importante que consideraron los argentinos para ser feliz fue la amistad, con un 56% de adhesiones. El dato poco agradable es que entre 2018 y 2019, el nivel de quienes se perciben felices en nuestro país descendió en un 22%. Otro aspecto a destacar en los resultados de este análisis de la felicidad en el mundo es que se produjo una merma en la influencia de las redes sociales sobre la sensación de ser feliz. Los únicos países que tuvieron un valor por arriba del 20% en este ítem fueron Turquía, Arabia Saudita e India, donde las plataformas digitales son motivo de felicidad para un cuarto de la población, mientras que si se toma en consideración toda la muestra encuestada a nivel global solo una de cada diez personas encuentra bienestar emocional en esas herramientas tecnológicas. Los latinos resaltaron en las conclusiones del estudio debido a que relacionan la satisfacción personal con el estado de la economía y el bienestar familiar. Este dato también se hace notar en Turquía, donde la mitad de la ciudadanía afirmó que la economía influye en la felicidad. Circunscribiéndonos al contexto argentino, no hay que hacer un estudio muy profundo o ser experto en psicología para notar que la incertidumbre en la que estamos inmersos y las novedades que nos sorprenden a diario no permiten que la gente sea feliz en plenitud, y no es casual que los países líderes de este ranking sean aquellos en los cuales la estabilidad, en todo sentido, rige hace años.