La triste historia argentina que se repite

La triste historia argentina que se repite

Aumenta la cantidad de argentinos que hacen averiguaciones y piensan en irse a vivir fuera del país por falta de trabajo o cansados de la incertidumbre económica.

A fines del siglo XIX y principios del XX, Argentina fue el destino de millones de europeos que huían de la guerra, del hambre, el desempleo, la pobreza. Muchos años después, las sucesivas dictaduras militares instauradas en nuestro país obligaron al exilio de miles de compatriotas. Ya en los comienzos del siglo XXI, una de las crisis más drásticas de nuestra historia volvió a expulsar familias, jóvenes profesionales y ciudadanos no tan jóvenes que se tuvieron que ir en busca de mejores horizontes. Pasaron poco menos de dos décadas y la historia vuelve a suceder. Los últimos años no fueron buenos para la clase baja ni para la clase media; los que pertenecen al primer sector no tienen otra chance que quedarse a pelearla pero los que lograron acceder a un título universitario o tenían (o todavía tienen) un trabajo estable reflexionan sobre la opción de emigrar. Europa es el lugar más mirado por los jóvenes profesionales argentinos o por quienes siendo cabeza de familia se quedaron sin fuente laboral. También están los que se cansaron de trabajar y ver que la plata les alcanza cada vez para menos. Las razones son variadas. No hay datos oficiales sobre la gente que se va del país porque es casi imposible saber el destino final de quienes salen del territorio argentino o cuánto tiempo permanecerán fuera. Sin embargo, se puede tener un panorama aproximado de la situación a través de los consulados y las empresas de recursos humanos. La Embajada de España en Argentina informó que en el último año se incrementó la cantidad de consultas en el Consulado General de Buenos Aires y se llegó a un promedio de 1.200 diarias. Hasta mediados del 2018, la nación ibérica tenía registrados un total de 76.328 argentinos viviendo allí. En tanto que de 2017 a 2018 la cantidad de pasaportes emitidos sólo en Buenos Aires pasó de 26.285 a 29.920 y sólo en la primera mitad del 2019 ya hubo 19.104. La agencia internacional de noticias Associated Press publicó un artículo en abril pasado, que fue levantado por The New York Times y The Washington Post (dos de los diarios más importantes de Estados Unidos), donde informaba que cada vez más argentinos, entre los que había muchos jóvenes y con estudios, estaban yéndose a vivir a Europa debido a la crisis económica, la cual era comparada con el estallido social del 2001. La nota resaltaba el alto nivel de inflación, la pérdida adquisitiva del salario y la fuerte devaluación del peso. “Cuando suceden crisis tan profundas en la Argentina la gente busca otras opciones y, como sucedió el año 2001-2002 en la cual casi 800.000 argentinos se fueron al exterior, hoy estamos viviendo tal vez la fase inicial. Esto quiere decir que hay un sector de la sociedad, profesionales de clase media y alta, que está visualizando o pensando un plan B, que es que, ante la profundización de la crisis, una de las opciones sería irse al exterior\\\\\\\", dijo para ese artículo Ariel González, secretario ejecutivo del Centro de Estudios Internacionales de la Universidad Católica de Argentina. Unos meses después de esa publicación, las medidas económicas tomadas por el gobierno argentino al caer derrotado en las PASO despertaron otra vez el malestar de una parte de la población. Son personas con formación académica de grado, doble ciudadanía o una importante base de ahorros las que más piensan en empezar de cero en otro país, y no todos miran a Europa ya que también se han registrado consultas para países donde se habla castellano, como Chile, México o Uruguay. No obstante, esos horizontes latinoamericanos tampoco son el gran atractivo porque poseen sus propios problemas sociales y económicos. “Siempre hay interés pero ahora tiene mayor relevancia en volumen. Es habitual en contextos económicos difíciles. Las crisis son movilizadoras y se piensa en una salida, pero después hay que ver qué es lo que pasa en la práctica”, aclaró en una entrevista de Infobae el gerente de operaciones de Randstad, Pablo Guarnaccia, la segunda compañía de contratación de personal más grande del mundo. Matías Ghidini, gerente general de la consultora Ghidini Rodil, indicó que la decisión no es nada fácil porque en el exterior las oportunidades de trabajo no abundan y las ofertas apuntan a personas con perfiles de tecnología o ingeniería en industrias específicas. Además está el tema del desarraigo que tampoco es nada simple de asimilar. La ventaja de los argentinos en otros países es que tienen experiencia en situaciones dinámicas con desafíos cambiantes, ya que casi todos han atravesado crisis de todo tipo en sus trabajos. La caída de los salarios y la incertidumbre actual de no saber qué va a pasar, también empujan a muchos compatriotas a analizar si quedarse o no. Igualmente existen factores como la edad, tener una familia formada, cierta antigüedad o experiencia laboral transitada, entre otros elementos, que tensan los pensamientos. Por el momento no hay un éxodo masivo de argentinos, pero sí se palpa un interés creciente de ciudadanos con dudas que están evaluando cómo encarar su futuro.