Lacunza aclaró algunos malentendidos del polémico decreto presidencial

Lacunza aclaró algunos malentendidos del polémico decreto presidencial

El Ministro de Hacienda de la Nación explicó el sentido de las medidas económicas tomadas ayer y aseguró que las personas tienen libre disponibilidad para hacer lo que quieran con el dinero que tienen en los bancos.

Ningún ministro de economía de la gestión de Macri había salido a dar la cara y explicar de manera simple las medidas que se toman como lo hizo Hernán Lacunza ayer domingo por la noche al ser entrevistado por el periodista Luis Novaresio en su programa de televisión, “Debo Decir”. “Se aplicaron restricciones y controles al movimiento de dólares y pesos que es una medida incómoda para nosotros, es una medida que ya tuvo Argentina, no nos gusta, que consideramos transitoria depende el resultado electoral. Es una medida necesaria para evitar males mayores, que se escape el dólar, la inflación que viene asociada, que aumente la pobreza o no guardar los recursos para los depositantes. Entonces es una medida que asegura esos dos objetivos de primer orden, aún a costa de la incomodidad que genera”, explicó el funcionario. Dijo que cree que estas medidas restrictivas servirán para contener el dólar y que no suba de su valor actual. “Hay menos demanda potencial porque una persona no puede comprar más de 10.000 dólares por mes, una empresa no puede comprar para ahorrar pero sí para importar, entonces los mismos recursos que había es más fácil sostener el tipo de cambio”, justificó, al tiempo que consideró que el tipo de cambio a $61 “es excesivo”. Aseguró que durante la jornada de hoy lunes los clientes bancarios pueden retirar todo lo que tengan en las entidades, si así lo desean, y precisó que la autorización de extender el horario de atención que dispuso el gobierno nacional es para que haya más tiempo en hacer cualquier tipo de trámite. Dijo que la gente que vaya al banco hoy no se encontrará con ninguna sorpresa y podrá operar de manera normal, ya sea de manera presencial o virtual. “Lo que tenés se puede transferir a una cuenta propia en el exterior, sacarlo del banco y ponerlo en una media, abajo del colchón, en una caja de seguridad. Lo que tenés es tuyo, haces lo que querés”, aclaró. La diferencia está en que la libertad para actuar incluye únicamente a las personas físicas, las empresas no; solamente pueden usar dólares para pagar importaciones y para pago de deuda, no pueden girar dinero hacia fuera en concepto de utilidades, dividendos y ahorro. Este ítem había causado confusión durante la tarde de ayer domingo después que se conociera el decreto presidencial porque mucha gente, y muchos medios, sostenían que estaba prohibido que una persona enviara dinero al exterior, pero no es así. Asimismo, opinó que sobre la incertidumbre que percibe la gente y reveló que “hay una crisis de confianza que no tiene fundamentos porque hay más recursos, así que es irracional pero está bien porque el pánico, el miedo, son irracionales”. Ante la pregunta de si piensa que mucha gente irá hoy a retirar sus depósitos de los bancos, Lacunza opinó que “no es lo mejor” esa decisión. “Todo esto que estamos haciendo es para que, gane quien gane la elección, el barco llegue a puerto, en orden, con los depósitos sin problemas. Creo que necesitamos la concurrencia de todo el arco político para que eso suceda”, amplió. El ministro reconoció que habla con “muchos dirigentes de la oposición”. También consideró que “ningún gobierno puede solo nunca” por lo que se debe dialogar entre los actores sociales “y en esta coyuntura más”. Afirmó que “no hay riesgo de hiperinflación” y lo fundamentó reiterando que los dos objetivos primordiales que intentan cumplir las nuevas medidas van en dirección de evitar eso ya que buscan estabilizar el tipo de cambio y garantizar el acceso a los depósitos bancarios de la gente. Confirmó que las medidas publicadas ayer en el Boletín Oficial fueron propuestas por él. Señaló que la idea que intentan instalar algunos sobre el peligro de que ocurra otro corralito “es un disparate. Agitar fantasmas produce un daño innecesario, estamos separando dinero para depósitos y para tipo de cambio a un costo no menor porque estamos aplazando pagos de deuda, pero hay más recursos para lo primero entonces hay muchas menos chances que antes, los dólares están todos en los bancos”. Pronosticó que hoy “va a haber un dólar blue” y comparó la situación actual con la que reinaba en diciembre de 2015. “El dólar, en términos reales, o sea corregido con inflación, es el doble del que había en el 2015, con lo cual la ventaja de este período, que tiene algunos rasgos comunes, como restricciones a la dolarización, tiene otras cosas bien distintas. El tipo de cambio está suficientemente alto, si estuviera a $30 con $300.000 compras 10.000 dólares, ahora necesitás $600.000, entonces no es que hace falta más. El Banco Central tiene los recursos suficientes, más potentes porque las reservas a un tipo de cambio alto valen más, entonces tiene más poder de fuego”, esclareció. Respecto a la probabilidad de que el FMI no realice el desembolso de 5.400 millones de dólares que estaba previsto para este mes, Lacunza admitió que la situación se volvería más compleja pero igual aclaró que se cuentan con “recursos suficientes”, aunque dio a entender que el oficialismo cree en que ese dinero va a llegar porque Argentina cumplió con todos los términos del acuerdo. Por otro lado, manifestó que una negociación para mantener estables los precios no tiene sentido si no se logra bajar la volatilidad del dólar debido a que no se cuenta con un parámetro. Explicó que estas medidas no se tomaron antes, como mucha gente reclama, porque “no es una medida simpática, es una medida de emergencia”. Ejemplificó con una analogía sobre salud: “¿Por qué no tomaste una aspirina sino te dolía la cabeza?”, e indicó que el crédito se cortó el 12 de agosto, después de la victoria de Fernández en las PASO, y admitió que la economía del país “no venía reluciente pero hubo un cambio evidente, el riesgo país pasó de 900 puntos a 2.000 y el dólar pasó de $45 a $55”. Negó la versión que circuló por los medios de que el gobierno nacional dejó subir el dólar como castigo a la gente que no los votó. “Eso no pasa, no es posible política, económica ni operativamente con el Banco Central así que desterremos esos mitos urbanos”. Informó que el día después de las elecciones primarias, cuando la divisa estadounidense llegó a valer $60, el Central no intervino porque “era quemar reservas”. El funcionario también intentó disipar los temores del 2001 y señaló que “hay síntomas que son semejantes, nunca idénticos. Ahora el sistema financiero es sólido, no hay un descalce de moneda como había en el 2001, ahora hay una tensión cambiaria que obliga a poner restricciones al movimiento de capitales o a la dolarización, distinta porque procura ser más prolija, menos discrecional. Si vos queres importar, exportar, usar tus dólares, podes hacer lo que quieras”. En una especie de autocrítica, el responsable de Hacienda reflexionó sobre la impericia que demostró el gobierno nacional para mejorar la economía cotidiana de la sociedad, el empleo, la inflación y la pobreza, fundamentalmente. “Eso fue el mensaje que nos dio las urnas hace tres semanas”, completó. Informó que las nuevas medidas restrictivas podrán irse “relajando” con el tiempo pero eso dependerá de que se baje la presión sobre el dólar y se estabilicen los depósitos. Sobre el final de la entrevista, Lacunza se refirió a un problema estructural que posee la economía argentina y tiene que ver con la avivada de los grandes empresarios que suelen aprovecharse de los momentos de incertidumbre y crisis para beneficio propio, sin pensar en el bien común. “El Estado tiene que actuar”, dijo en referencia a las coyunturas en donde las compañías aumentan los precios sin justificación válida. “Los empresarios no tienen un fin altruista y pretender que lo tengan, no funciona. Ganan todo lo que pueden siempre, acá, en Suecia, en Vietnam, en Cuba, en todo el mundo. Ponen el precio más alto que pueden, lo que les limita subir los precios es la competencia”, fundamentó. Del mismo modo, manifestó que la responsabilidad de que haya problemas económicos, como por ejemplo la inflación, “es de las políticas públicas”. Habló de las ayudas sociales en dinero que el Estado argentino suele otorgar desde hace muchos años y que se fueron profundizando en las últimas tres décadas. El presupuesto estatal destina alrededor de un 60% a subsidios, planes sociales y demás gastos por el estilo. “No podemos dar sedante y energizante al mismo tiempo, porque sino el alivio que damos a la mañana, si eso provoca que a suba el tipo de cambio, a la tarde lo perdimos. Por supuesto que tenemos un montón de terapia prevista y de recursos que estamos pagando en el presupuesto como para aliviar a esa expresión pero lo primero es calmar”, indicó. A modo de conclusión, Lacunza enumeró algunos fracasos del gobierno nacional, principalmente en cuanto a que no pudieron corregir las tarifas y el dólar que, según él, estaban atrasadas, así como no lograron bajar la inflación y crecer económicamente al mismo tiempo. “Pensamos que por salir del cepo iban a llover inversiones; no ocurrió y no construimos una economía robusta para los vaivenes internacionales”, estipuló.