La profecía autocumplida

La profecía autocumplida

Un diputado del oficialismo dijo cuando se firmó el acuerdo entre Argentina y el FMI que si no se hacía eso el dólar valdría $60. El tiempo le dio la razón.

Corría febrero de 2018 y el dólar había sobrepasado la barrera de los $20. Para abril aceleró su escalada y en principios de mayo ya estaba arriba de los $40. Al mes siguiente el gobierno nacional recurrió al FMI para que le prestara plata. “Si no hubiéramos ido al Fondo Monetario, hoy el dólar valdría $60”, justificó en ese momento el legislador del PRO, Eduardo Amadeo. Pasaron 14 meses de esas declaraciones y ahora puede decirse que se cumplió lo que Amadeo afirmó que se estaba evitando. \\\"Valientemente, el presidente Macri fue al Fondo Monetario para conseguir el dinero. En este marco, lo único que hemos oído son eslóganes, como \\\'No al Fondo Monetario\\\'. No hacen ninguna propuesta, lo único es el \\\'no al Fondo Monetario\\\'”, se quejó el diputado por Radio Mitre el 23 de junio del año pasado. Dato curioso: hace unos días, cuando renunció Nicolás Dujovne, volvió a circular una fotografía de él siendo columnista del canal TN y que lo muestra con un cartel que dice “No volvamos al Fondo”. Encima, fue el propio Dujovne el que estampó la firma en representación de Argentina, junto a Christine Lagarde, cuando se cerró el acuerdo por un crédito de 50.000 millones de dólares. Después de la rúbrica, Amadeo hizo otra suposición catastrófica que ahora también se le volvió en contra. Según él, si no se hubiese firmado el acuerdo y el dólar hubiese llegado a $60 “la pobreza hubiera explotado como en el fin del gobierno de (Raúl) Alfonsín y de (Fernando) De la Rúa\\\". Justamente ese fantasma es el que ronda al gobierno macrista ahora, que acaba de declarar el default sin decirlo expresamente. “La tasa de interés sigue siendo muy alta, pero nos hemos comprometido a bajarla. Creemos haber hecho lo mejor posible para evitar crisis del pasado. Creo que esta minibatalla está ganada, y ahora tenemos otras por delante”, manifestó con excesivo optimismo (o ignorancia) Amadeo hace poco más de un año. Todos sus pronósticos fallaron, y solo se cumplieron los que supuestamente no ocurrirían gracias a las medidas tomadas. Se viene meses duros por delante para todos los argentinos. Algunos especialistas plantean que la política cambiaria del gobierno nacional puede llegar a tomar tres caminos distintos de acá a diciembre. Uno sería que se pierdan grandes cantidades de reservas para intentar contener al dólar en $60, corriendo el riesgo de que se agoten, no alcancen para cumplir el objetivo y se produzca una explosión cambiaria que obligaría al presidente a adelantar las elecciones. Otra posibilidad es que se genere una nueva devaluación que licúe los depósitos en pesos y la tercera vía sería el Estado imponga controles de cambios, es decir, un cepo, o restricciones a la salida de depósitos para tratar de contener la demanda de dólares billetes. Cualquiera de estos tres escenarios, que no se excluyen sino que podrían darse de manera paralela, es posible debido a grave ciclo de endeudamiento y especulación financiera en que Cambiemos ahogó al país.