La vieja estrategia de echar culpas y sacarse responsabilidad

La vieja estrategia de echar culpas y sacarse responsabilidad

El gobierno nacional intenta culpar al candidato de la oposición por los problemas económicos que existen hace rato y fueron creados por el oficialismo.

El riesgo país superó los 2.000 puntos ayer martes y funcionarios del gobierno nacional salieron a cuestionar el comunicado del Frente de Todos que culpa al FMI y a la gestión que lidera Mauricio Macri por la crisis en la que está inmerso el país. Primero fue el propio presidente, que en una reunión convocada de urgencia, culpó a Alberto Fernández por el derrumbe de los mercados y la trepada del riesgo país. Según el mandatario, el candidato opositor endureció su discurso después de la marcha del sábado en favor del gobierno nacional. La Ministra de Seguridad de Nación, Patricia Bullrich, consideró que hubo un cambio entre el Alberto “buscando moderación y diálogo” la semana pasada y este Alberto que “salió con un discurso incendiario, explosivo”. Según la funcionaria, “hubo alguna conducción en el medio que le dijo ´cambiá el discurso´”, en clara alusión a Cristina Fernández. Bullrich sostiene la teoría de que la ex presidenta está detrás del candidato manipulando todo para que el país este cada día peor porque, según ella, eso es lo quiere. También la culpa por instalar la versión de que el FMI insinuó un posible adelantamiento de las elecciones y que existía un vacío de poder en Argentina. Dos cuestiones que ya fueron desmentidas por el organismo. En la misma sintonía se manifestó Miguel Ángel Pichetto, candidato a vicepresidente de Juntos por el Cambio, quien dijo que “el gobierno está solo, solo, y del otro lado quieren que se prenda fuego todo”. Ante esto, el candidato a presidente del Frente de Todos respondió a estas acusaciones mediante su Twitter personal. Allí publicó un gráfico que muestra como fue evolucionando el crecimiento de la deuda pública en dólares y la fuga de capitales desde el 2016 hasta hoy. La imagen la acompaño con el siguiente texto: “De esto es de lo que no se quieren hacer cargo. Presidente, no busque culpables fuera de su propio gobierno”. El intento desesperado de echar culpas que hace el macrismo es muy obvio y seguramente está siendo usado como estrategia para desviar la atención de los verdaderos problemas que importan a la gente. Alberto Fernández atendió los llamados telefónicos que le hizo el presidente Macri la semana pasada. Él puede ayudar como hombre de consulta, pero no puede hacer mucho más que eso porque aunque haya ganado las PASO, no es presidente, el que tiene el poder y las herramientas ejecutivas para resolver la grave situación de los argentinos hasta el 10 de diciembre es Macri. Además hay que ser justos y sinceros y recordar que los inconvenientes actuales que sufre el país, principalmente en materia económica, vienen siendo arrastrados desde hace tiempo. En estos últimos días se agravaron aún más, pero la inflación, la inestabilidad del dólar, el crecimiento del riesgo país, eran problemáticas ya existentes, no salieron de debajo de la tierra hace poco. El gobierno nacional también debe estar nervioso porque el FMI mantuvo reuniones con algunos líderes opositores y sus equipos técnicos, lo que puede leerse como una quita de confianza para con el oficialismo. Los únicos responsables de que Argentina no se incendie y podamos llegar a un cambio de gobierno en paz, son los actuales dirigentes de Juntos por el Cambio, que son quienes están en el poder. Por el momento no hay clima de desestabilización ni nada que se le parezca, de hecho la sociedad está soportando estoicamente los padeceres que le toca atravesar por los errores o malas decisiones de sus gobernantes.