La pesada herencia que le dejan a La Pampa

La pesada herencia que le dejan a La Pampa

Rutas intransitables, ninguna obra pública, déficit habitacional, jardines de infantes a medio hacer, son solo algunos problemas que provocó la gestión de Nación.

El Poder Ejecutivo nacional siempre mantuvo una actitud de discriminación hacia La Pampa desde que asumió el poder en diciembre de 2015, y parece que por más que ahora esté en una clara posición de desventaja electoral que muy probablemente lo termine dejando fuera de la Casa Rosada en unos meses, no cambiará su comportamiento. Vialidad Provincial continúa con los reclamos para que el organismo a nivel nacional se haga cargo de arreglar las rutas que están bajo su responsabilidad en el territorio pampeano. Sin embargo, todo indica que Nación seguirá sin dar respuesta. El tema volvió a cobrar visibilidad debido a que el miércoles pasado personal de Vialidad Nacional efectuó controles en la ruta provincial 20 y detectó cinco camiones que circulaban con exceso de peso. Los transportistas se negaron a eliminar material de la carga para alivianar el peso de los vehículos, por lo que debieron ser demorados. A partir de ahí se suscitó un conflicto que duró cuatro días. Los agentes de Vialidad Provincial no podían permitir que siguieran circulando y así lo hicieron, por lo que desde el viernes empezaron a llegar a la zona representantes del Sindicato de Fleteros de la República Argentina. Convocaron a los camioneros que pasaban por allí y para el sábado a la tarde lograron formar dos filas de camiones de casi dos kilómetros de largo cada una a los costados del camino. El reclamo principal de los conductores era que en las rutas nacionales sí los dejaban pasar con esa cantidad de peso. El tema es que la ruta 20 es provincial y que hay muchas empresas de camiones que vienen circulando por las rutas pampeanas, porque las nacionales están en mal estado y eso repercute negativamente en la mecánica de los transportes. Un informe de Vialidad Provincial precisó que son mil los kilómetros de carreteras pampeanas que están sufriendo el paso de tránsito pesado con mayor asiduidad y eso obliga a que las tareas de mantenimiento y reparación se hagan de forma más frecuente, lo que inevitablemente conlleva mayores gastos. Entonces, lo que ahorra Nación y las compañías transportistas lo pagamos entre todos los pampeanos. Además, el conflicto del último fin de semana fue por culpa, en gran parte, de la desidia y discriminación que el gobierno nacional viene aplicando para con La Pampa. No hubo una sola obra pública en La Pampa durante todo el período macrista, los alteos de la ruta nacional 35 que se inundaron hace más de dos años por las lluvias nunca fueron bien terminados, los jardines de infantes prometidos se paralizaron, y se eliminaron los fondos para la construcción de viviendas sociales. Algunos coterráneos se enojan con el gobierno pampeano porque creen que no es conveniente pelear con el poder central, pero en algún momento hay que plantarse sino el atropello no termina nunca. El macrismo parece un nene caprichoso que sabe que no puede conseguir lo que desea y se encuentra próximo a perderlo todo, razón por la cual en vez de serenarse y dialogar, prefiere desordenar aún más la situación del país sin importarle quien tenga que hacerse cargo después. Por más que el poder quede en manos de otro partido político a partir del 10 de diciembre, la herencia que el oficialismo actual dejará a nuestro país, y particularmente a esta provincia, será muy compleja de sobrellevar porque se necesitará planificación y recursos, y esos dos elementos exigen tiempo y dinero.