¿Los cigarrillos electrónicos dañan la salud?

¿Los cigarrillos electrónicos dañan la salud?

En Argentina fueron prohibidos en el 2011 y los especialistas coinciden en que su uso no es inocuo, aunque no se sabe con precisión las consecuencias que tienen en las personas.

Los cigarrillos electrónicos viene siendo usados cada vez por más personas, pero lo que en un principio era un método que se utilizaba por aquellos que buscaban dejar de fumar, ahora se ha extendido también para consumir otras sustancias y los adolescentes lo aplican para iniciarse en el consumo de nicotina. Para algunos realmente es una herramienta útil para evitar el cigarrillo hecho con tabaco, nicotina y miles de sustancias químicas más, aunque el boom ha vuelto que el uso sea múltiple. En Estados Unidos se reportó la primera muerte de una persona que estaría relacionada con el vapeo. El paciente ingresó a un hospital con una grave enfermedad pulmonar y al cabo de unos días falleció. Las autoridades estadounidenses están investigando porque se sucedieron 149 casos en 15 estados, donde los sujetos (en su mayoría adolescentes o adultos jóvenes) están afectados en su salud por enfermedades pulmonares misteriosas, cuya causa podría ser esta práctica. Los síntomas detectados fueron tos, dificultad respiratoria, fatiga, y en algunos casos se produjeron diarreas y vómitos. Todavía no se pudo precisar si las enfermedades están relacionadas con el uso de los cigarrillos electrónicos o con ingredientes específicos que fueron inhalados a través de ellos. Estos dispositivos fueron inventados por un farmacéutico chino entre el año 2003 y 2004, que lo patentó y lo empezó a vender a Estados Unidos y algunos países de Europa. Consta de una batería y un atomizador, que es el recipiente de plástico o cristal transparente que almacena el líquido que después se transformará en vapor a su paso por una resistencia y que se inhala desde la boquilla. Dicho líquido puede contener sustancias aromatizantes, agua, alcohol, propilenglicol, glicerina vegetal y diferentes concentraciones de nicotina. La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) de Argentina prohibió su importación, distribución, comercialización y publicidad o promoción del cigarrillo electrónico en 2011 por considerar \\\\\\\"que no existe evidencia suficiente para concluir que sean una ayuda eficaz para dejar de fumar\\\\\\\" y tampoco hay \\\\\\\"pruebas suficientes que determinen que son seguros para el consumo humano\\\\\\\". Tal disposición fue ratificada en 2016 a partir de evidencia científica que demostró que estos productos poseen cantidades variables de nicotina. Por su parte, la Organización Mundial de la Salud subrayó los potenciales riesgos tóxicos y cancerígenos que conllevan algunas sustancias que fueron detectadas en el vapor de estos instrumentos, y alertó sobre el interés que tendrían las tabacaleras de que se vendan estos dispositivos. Asimismo, distintos especialistas afirman que el líquido que se usa contiene sustancias tóxicas. No se sabe si es más o menos nocivo que el cigarrillo común, pero no es sano para el vapeador ni para terceros. Por tal razón, debería revisarse la legislación que impide fumar en espacios cerrados y ver la manera de ampliarla para que incluya a los cigarrillos electrónicos. Desde la Fundación Cardiológica Argentina no lo recomiendan como un método que sirva para dejar de fumar o sustituir el cigarrillo común, ya que está demostrado que el vapeo también genera adicción.