¿Y el federalismo? Bien, gracias

¿Y el federalismo? Bien, gracias

Nación rechazó el pedido de las provincias sobre las nuevas medidas económicas que le disminuyen sus recursos y les aconsejó que recurran a la Corte.

El gobierno nacional se la pasó hablando de federalismo, de República, de diálogo, desde que asumió, pero en los hechos esas palabras nunca se hicieron realidad y el nuevo Ministro de Hacienda de Nación, Hernán Lacunza, dio otra muestra más del autoritarismo oficialista al afirmar que no considerarán el reclamo de 19 provincias argentinas que solicitan dar marcha atrás con el congelamiento del precio de los combustibles, el aumento del mínimo no imponible del Impuesto a las Ganancias y la eliminación del IVA en productos de la canasta básica. “Se trata del mismo perro pero con distinto collar”, definió el gobernador Carlos Verna a Lacunza y, al parecer, no se equivocó. \\\"No hay recursos previstos de compensación. Todos tenemos que hacer un esfuerzo y calibrar bien nuestras cuentas públicas, y eso también comprende a las provincias. Hoy la prioridad es que los argentinos, los particulares y el sector privado reciban un alivio y una compensación por la situación de inestabilidad que sufrimos la semana pasada”, manifestó el reemplazante de Nicolás Dujovne. El problema está en que piden que todas las jurisdicciones hagan un esfuerzo pero para implementar acciones electoralistas que solamente podría llegar a favorecer políticamente a Nación. Las provincias salen perdiendo, ya que la ventaja por aumento del consumo que se produciría, según el oficialismo, todavía no se sabe realmente si será así. Por ejemplo, el gobierno nacional dice que La Pampa tendría una disminución de solo $70 millones con el nuevo paquete económico, pero los funcionarios pampeanos aseguran que esa pérdida ascendería a más de $1.000 millones. No es una discrepancia menor. Además, la “situación de inestabilidad” a la que refiere Lacunza fue provocada por la propia gestión a la que él pertenece. Entonces no es justo que todos tengamos que pagar los errores de la administración central. Otro asunto importante es que no se pueden cambiar las reglas de juego de un día para otro porque las provincias están en plena ejecución de sus presupuestos, con los cuales deben garantizar la salud, la educación, la seguridad y la ayuda social en sus territorios. Ya demasiados malabares vienen haciendo con el aumento de la inflación y el dólar, que se encuentran muy por encima del valor que fue calculado en el Presupuesto Nacional. Por su parte, Miguel Pichetto, compañero de fórmula de Mauricio Macri, también opinó sobre el asunto y aseguró que las modificaciones económicas de Nación “no afectan el funcionamiento fiscal de las provincias”, al tiempo que señaló que actualmente “están en una situación de recursos muy superior al 2015”. Por supuesto que no presentó ninguna prueba o documento que avale sus afirmaciones, pero más allá de todo eso, si quieren ganar votos con medidas de corto plazo que lo hagan usando los recursos del Estado central, tal como plantearon los gobernadores el pasado miércoles después de reunirse en el Consejo Federal de Inversiones (CFI). En ese contexto, el ex kirchnerista les recordó a los mandatarios que tienen la vía judicial para reclamar si no están de acuerdo con las decisiones unilaterales del macrismo, aunque insinuó que si hacen eso irían en contra de los trabajadores de sus propias provincias. Verna y la Jefa de Estado de Tierra del Fuego, Rosana Bertone, coincidieron que no están en contra de las medidas porque benefician a la gente pero plantean que las pague el gobierno nacional. Asimismo, no hay que ser ingenuos: ¿A quién le cambia la vida que durante algunos meses congelen el precio de la nafta, no pague ganancias, compre más barato algunos alimentos o le den $2.000 extras? Prácticamente a nadie. Cuando el período electoral finalice todo volverá a la normalidad, es decir, al desequilibrio y la incertidumbre.