Las retenciones vuelven a escena

Las retenciones vuelven a escena

El tema de los derechos de exportación recobró notoriedad debido a que Nación necesita conseguir fondos para solventar las medidas económicas que prometió.

La amplia diferencia que el Frente de Todos le sacó a Juntos por el Cambio en las PASO destapó ciertos problemas económicos que estaban siendo maquillados, pero también despertó otros que tienen que ver con asuntos netamente políticos. Uno de ellos es la fisura que existe al interior de la Mesa de Enlace por el tema de las retenciones. Recordemos que apenas asumió Macri a fines del 2015, eliminó el cobro de los derechos de exportación para los productos agropecuarios, menos para la soja. Más tarde extendió esta acción al sector industrial y al minero. Sin embargo, estos impuestos se reestablecieron el año pasado en el contexto de la grave crisis que provocó el gobierno nacional y por la cual tuvo que salir a pedir plata prestada al FMI. Desde ese momento, y para calmar al campo, el presidente dijo que era por un tiempo limitado (hasta 2020), pero ahora que perdió las primarias amenaza con subir la alícuota. Macri se reunió ayer miércoles con la Mesa de Enlace y les aseguró que no modificará el esquema de tributación actual. Este comportamiento seguro se debió a que el sector de la agroindustria, las bolsas de cereales y las cuatro cadenas de valor agropecuarias salieron a reclamar airadamente. No obstante, hay mensajes contradictorios que surgen desde los representantes del campo. El titular de la entidad cooperativista Coninagro, Carlos Iannizzotto, declaró en un programa radial que las empresas del sector están dispuestas a discutir retenciones \\\"si son garantía o la solución para revertir muchos de los problemas que tantos nos aquejan, que se apliquen retenciones. A todo esto hay que darle una cara humana y no es sólo una cuestión de números\\\". Por el contrario, la Mesa de Enlace había redactado 14 puntos que presentaron a los precandidatos presidenciales ante de las PASO, los cuales sostenían una posición firme sobre este tema. El documento exigía que “se cumpla el final de estos tributos en diciembre de 2020 como plazo máximo”, y dejaban en claro que para ellos las retenciones “son un mal impuesto” porque “no tienen en cuenta la rentabilidad de los productores, desincentivan la inversión y reducen la competitividad de las exportaciones, por lo que impulsamos su eliminación para todos los productos”. Por su parte, José Ignacio de Mendiguren, dirigente de la Unión Industrial Argentina (UIA), cuestionó el comportamiento de las corporaciones rurales y opinó que “el campo hace de las retenciones un fundamentalismo pero el productor necesita previsibilidad, márgenes razonables de rentabilidad para invertir. Ellos (por los ruralistas) creen que el camino es a través de las retenciones. En realidad lo que importa es la capacidad de compra y el dólar en eso juega otro rol”. Asimismo, comparó los intereses que mueven a los sectores industriales con los que motivan a los agroindustriales. Manifestó que el campo “tiene por naturaleza unas condiciones extraordinarias respecto al resto del mundo pero la industria tiene que costos de producción mucho mayores. Es cierto que con la devaluación reciente el productor debería darse por contento pero el tema es que la inflación no le venga atrás. Hay que buscar una fórmula nueva. Es preferible un tipo de cambio alto con retenciones que un tipo de cambio atrasado y sin retenciones”. El gobernador Carlos Verna también se refirió al tema ayer, en el marco de la reunión que mantuvo con otros gobernadores para decidir sobre las acciones a seguir respecto al paquete de medidas económicas que quiere imponer Macri. El mandatario expresó su disconformidad con que se aumenten las retenciones y propuso que sería mejor cobrarles impuestos a los sectores que más han ganado con las políticas del macrismo. “¿Por qué no cobrarle un adicional en el impuesto a las ganancias, que es progresivo, a los bancos? Ellos están cobrando 2 mil millones de pesos diarios de intereses de las Leliq. Ahí hay que sacar más plata. Igual sucede con las provincias generadoras de energía eléctrica o las distribuidoras que han dolarizado sus tarifas”, señaló. Si se analizan las distintas situaciones, puede concluirse que todos los conflictos suscitados en los últimos tiempos fueron por causa de las decisiones unilaterales que tomó el gobierno nacional. Implementa medidas electoralistas para intentar ganar votos pero perjudicando los recursos de las provincias y de los sectores productivos del país, así es fácil quedar bien con la gente, cuando se propone con el dinero ajeno.