La violencia es un problema estructural y cultural

La violencia es un problema estructural y cultural

Una mujer escrachó a la Ministra de Seguridad de Nación, reclamándole por la muerte de Santiago Maldonado, y ésta le respondió con un insulto.

Patricia Bullrich está a cargo del Ministerio de Seguridad de la Nación, pero al parecer este fin de semana largo decidió tomarse un descanso en Colonia del Sacramento, una localidad turística de Uruguay. Cuando se encontraba comienzo en un restaurante, la funcionaria fue reconocida por una mujer que estaba en el lugar y le reclamó por la desaparición seguida de muerte del joven Santiago Maldonado. El caso todavía no fue esclarecido y la Gendarmería Nacional es uno de los sospechosos por el hecho. “Por tu culpa está Santiago Maldonado desaparecido”, dijo la ciudadana dirigiéndose a Bullrich, que sin ningún tipo de diplomacia ni de respeto por su investidura ministerial le contestó lo siguiente: “Andate a la puta madre que te parió”. La discusión siguió por unos momentos más hasta que intervinieron otros comensales y calmaron la situación. La degradante escena fue filmada por una persona que estaba presente y el video rápidamente se viralizó por las redes sociales y los medios. Antes que nada hay que dejar en claro que ninguna de las dos actitudes es correcta. No está bien que un ciudadano escrache a un funcionario público, y con esto no se intenta justificar la respuesta de Bullrich, que es igualmente de condenable por la importancia del cargo que ocupa. El asunto a debatir en todo este embrollo tiene que ver con la violencia en que está sumida nuestra sociedad, que no es nueva pero que quizás es más visible a partir del uso de las nuevas tecnologías que permiten obtener imágenes y filmaciones de los hechos y difundirlas en poco tiempo. Antes estos enfrentamientos verbales y estos accionares también sucedían, aunque no había celulares para registrarlos y redes sociales para distribuirlos. La problemática de la violencia en Argentina es una cuestión muy arraigada en nuestra sociedad porque está relacionada con la idiosincrasia del ser argentino y con ciertas costumbres culturales que vuelven complejo solucionarla. Debemos empezar a pensar en fundar un país con principios y valores donde la tolerancia y el respeto hacia los que piensan distinto sea la prioridad. Para ello es fundamental que los ciudadanos sepamos que poseemos derechos que deben ser garantizados, pero que también conllevan responsabilidades y obligaciones. Si queremos profundizar un poco más, del mismo modo se puede sostener que mucho tiene que ver en todo este flagelo el hecho de que la Justicia nacional sea lenta y, en algunos casos, inexistente. Si este Poder funcionara correctamente, la gente podría vivir más segura y tal vez los niveles de violencia desde todos los sectores descenderían notablemente.