La Justicia y los medios, según como sopla el viento

La Justicia y los medios, según como sopla el viento

Los canales oficialistas empezaron a modificar un poco sus contenidos judiciales después de las PASO, en tanto que las causas en Comodoro Py parecen haber perdido velocidad de resolución.

El domingo a la tarde y a la noche los canales de televisión que son afines al gobierno nacional aseguraron que la diferencia para Alberto Fernádez era de entre 3 y 5 puntos nomás y consideraban que se podía remontar en octubre. Pero cuando a las 22:30 hs. empezaron a difundirse los primeros datos oficiales que daban una ventaja de 17 puntos al candidato del Frente de Todos sobre Macri, no pudieron maquillar más la realidad. Un par de días después cambiaron un poco el contenido de sus noticias sobre procesos judiciales. Ahora también incluyen las causas judiciales que involucran al presidente de la Nación y varios de sus funcionarios, como la cesión irregular de parques eólicos, el espionaje ilegal del falso abogado Marcelo D´Alessio, la concesión de autopistas y la deuda del Correo Argentino que nunca fue cobrada por el Estado. Es una verdad sabida por todos que los medios de comunicación con mayor presencia en la opinión pública siempre se mueven según el clima político imperante. Pero la Justicia también, y Comodoro Py es un claro ejemplo de ello. Estos tribunales ya habían decidido disminuir su trabajo frente a diferentes causas por presunta corrupción que involucran a integrantes del gobierno nacional anterior, desde varios meses antes de las elecciones PASO. Tal vez esperando saber quién se consagraba como ganador en los comicios. El único que siguió adelante como si nada fue el juez Claudio Bonadío con el caso de las fotocopias de los cuadernos de las coimas y los juicios orales que ya estaban iniciados. La corporación judicial es prudente en épocas electorales y sabe leer con precisión cuando se avecinan cambios políticos importantes, y acomodarse a ellos. Desde el arco político tampoco están opinando mucho al respecto, salvo la diputada Graciela Camaño quien expresó que en las próximas elecciones se pone en juego la libertad de Cristina Fernández y de Mauricio Macri. “El que pierde va preso”, dijo la legisladora de Lavagna, y así reforzó la idea de que el Poder Judicial es usado por el Poder Ejecutivo para perseguir y vengarse de sus opositores. La ex presidenta tiene media docena de expedientes que se encaminan hacia el juicio oral y en otras tantas causas ya está enfrentando ese proceso de juzgamiento. Bonadío también le ha dictado la prisión preventiva en algunas de ellas, pero por ser senadora y tener fueros no va presa por el momento. Axel Kiciloff está involucrado en el caso que se conoce como “dólar futuro” y se encuentra en espera de que se fije una fecha para iniciar el debate oral y público. Por otro lado, la mayoría de las causas que tenían como protagonista a Macri fueron cerradas en los últimos cuatro años, pero en este mismo período también aparecieron otras nuevas que fueron nombradas más arriba y que avanzaron a paso mucho más lento que las de los kirchneristas. Estas acciones y comportamientos del poder mediático y el Poder Judicial demuestran que ambos están cooptados por el poder político y no tienen margen de maniobra independiente. Tal situación daña severamente la democracia de nuestro país. Los juicios deben llevarse adelante en tiempos lógicos, y mucho más si se trata de personas que administran o administraron los recursos públicos del país, sea quien sea. No pueden especular con los resultados electorales y modificar sus funciones en virtud de quién creen va a ser el próximo presidente. La Justicia si llega tarde no es justicia. Y los medios no pueden convertirse en cómplices de esos intereses mezquinos porque ellos brindan un servicio social y deben informar a la ciudadanía con la mayor pluralidad posible, para que sea la propia gente la que saque sus conclusiones sin manipulaciones.