La voz de las urnas hablaron y los gobernantes deben escucharla

La voz de las urnas hablaron y los gobernantes deben escucharla

El país necesita que los máximos responsables políticos dejen sus diferencias de lado y piensen estrategias conjuntas para normalizar la vida de todos.

La inestabilidad y la sensación de incertidumbre que reina desde el lunes en Argentina ha desorganizado la vida de todos los ciudadanos que no saben qué va a pasar en el futuro inmediato. Comercios que paralizaron sus ventas porque no saben a qué precio vender la mercadería, ciudadanos que no paran de preguntar por las nuevas noticias, analistas que siembran el miedo sin ningún fundamento. Se hace difícil la cotidianeidad porque nadie sabe bien qué está pasando. El presidente ha dado sobradas muestras de no poder controlar la gravedad de la coyuntura actual por sí solo, y se encuentra desorientado. Pero no es momento de hacer leña del árbol caído. Las críticas o el aprovechamiento político partidario de la situación no sirve. Es necesario que los líderes que piensan distinto se junten y trabajen mancomunadamente para encontrar una salida a este desequilibrio. Macri y Alberto Fernández hablaron por teléfono y eso es una buena noticia para los argentinos. El ex Jefe de Gabinete debería aportar ideas y acciones para colaborar en la búsqueda de una solución. Él ocupó cargos ejecutivos en el pasado y también en realidades muy complejas de nuestro país, así que tiene mucho para colaborar. Sería de buen ciudadano que se reúna con su contrincante y piensen juntos la forma de devolverle una vida normal a la gente. De esta manera, también se estaría ayudando a él mismo. Fernández no puede salir a sacar chapa ahora de sus supuestos logros económicos cuando formaba parte del gobierno de Néstor Kirchner porque no olvidemos que aceptó conformar una fórmula presidencial con Cristina, que está involucrada en 13 causas sin resolver en la Justicia. El acercamiento con el Jefe de Estado es un primer paso muy importante. Fernández todavía no es presidente, por más que llegue a ocupar el cargo todavía falta para que eso se decida. Las urnas hablaron el último domingo y manifestaron que casi la mitad del país confía en él para una próxima gestión. Por su parte, Macri debe escuchar esa voz popular y actuar en consecuencia. Ambos dirigentes deben dejar intereses personales de lado y conseguir el bien común de la sociedad. La ciudadanía se merece que cumplan con el trabajo que se les encomendó a través del voto. Si así lo hacen es seguro que no habrá un solo perdedor, porque todos ganaremos.