La mitad del último desembolso del FMI ya se gastó

La mitad del último desembolso del FMI ya se gastó

El 75% de los dólares que prestó el Fondo en julio se perdieron debido a la fuga de capitales.

El pasado 16 de julio el Fondo Monetario Internacional realizó el último desembolso a la Argentina, con quien tiene un acuerdo de préstamo por un total de 57.100 millones de dólares. El hecho es que desde esa fecha pasaron nada más que 16 días hábiles, pero la mitad de ese dinero ya se perdió porque se fue con las obligaciones de deuda, las fugas de capitales y la depreciación que experimentó el Yuan. El envío fue por un monto de 5.382 millones de dólares, que desde ese primer día se empezaron a ir. Hasta ayer jueves ya se habían gastado 2.337 millones de dólares, lo que representa el 47,2% del total desembolsado por el organismo internacional. De ese total que se perdió, 1.665 millones lo hicieron durante esta última semana, la previa de las PASO. Sergio Chouza, economista de la Universidad Nacional de Avellaneda, explicó ante el portal BAE Negocios las razones de esta continúa pérdida de divisas. Según el especialista, un 20% se debe a la depreciación del Yuan (una gran porción de las reservas locales está en esa moneda, por lo que la baja de su precio repercute negativamente), un 5% a los pagos bilaterales del Tesoro de la Nación (todos los días el Banco Central vende 60 millones de dólares que son comprados por los bancos a buen precio y luego se los venden a los ahorristas), un 25% es por las licitaciones del Tesoro (que si tienen compradores es porque se está produciendo una fuga), 20% es culpa de la fuga propiciada por tenedores minoritas y el 30% restante por la fuga que realizan los actores corporativos y los fondos de inversión. De esta manera se observa que el 75% de la pérdida del último desembolso del FMI se explica por los procesos de fuga que se dan continuamente en el país. Por otro lado, el aumento del dólar durante las últimas semanas señala que los pagos que el Tesoro viene haciendo a tenedores minoristas no se estarían reinvirtiendo. En este sentido, el último dato que publicó el Banco Central corresponde a junio e informó que la fuga ascendió a 2.759 millones de dólares netos. “Está claro que la salida de capitales de emergentes se da a mayor velocidad en Argentina. La caída de US$500 millones del martes y la consecuente suba de 9% del riesgo país fue mayormente por eso. A la región le pegó a la mitad. Si bien no todo es fuga, a los fines prácticos es lo mismo: da cuenta de la insustentabilidad de la balanza de pagos, que el Gobierno subestima y debe ser regulada”, concluyó Chouza.