Durante la última década se cerró una bodega vitivinícola por mes

Durante la última década se cerró una bodega vitivinícola por mes

Casi 100 bodegas de todo el país cerraron sus puertas entre el año 2010 y la actualidad, según reveló un informe difundido por el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV).

El estudio, que muestra un escenario a futuro muy poco prometedor para el sector, precisa que hace 9 años había 984 bodegas elaboradoras y hoy, en 2019, esa cantidad se redujo a 888 establecimientos. Es decir, se perdieron 96 bodegas en total durante dicho período, lo que representa que casi fue cerrando una bodega por mes desde entonces. En el 2010 la cantidad de bodegas inscriptas ascendía a 1.333 y este año esa cifra descendió a 1.199, lo que significa que ahora hay 136 establecimientos bodegueros menos, o sea que en promedio viene cerrando sus puertas más de una bodega por mes en todo el país. Para Sergio Villanueva, titular de la Unión Vitivinícola Argentina, la situación se produjo como “consecuencia directa del achicamiento de los mercados, con una importante caída del consumo interno”. En ese sentido, explicó que las exportaciones actuales están en el mismo nivel que las del 2010 pero el inconveniente “es que se trata de un proceso que no termina, un semáforo rojo”. El análisis del INV resalta que las provincias de San Juan y Mendoza son las más dañadas por este fenómeno. Los mendocinos tenían 703 bodegas en 2010 y en la actualidad cuentan con 626, en tanto que los sanjuaninos pasaron de tener 159 establecimientos dedicados a producir vino a tener 114. Por el contrario, las jurisdicciones que aumentaron su cantidad de bodegas en los últimos nueve años son Salta, con 12 incorporaciones nuevas, Tucumán con 6, Buenos Aires con 4 y Córdoba con 3. \\\"Está todo atado al desarrollo de la economía nacional y a las posibilidades de crecimiento que otorgue el Estado. Hace falta mayor inversión del sector, salir a recuperar mercados y buscar revertir la tendencia del consumidor, en cuanto a la cerveza y las gaseosas\\\", aseguró Villanueva. Fuentes del sector, citadas por el diario La Nación, proyectan un panorama muy complicado para el mediano y largo plazo ya que los obstáculos primarios son las actuales condiciones macroeconómicas y el alto nivel de concentración de la industria. Por estas razones son los viñateros, el eslabón más débil de la cadena, los que sufren mayormente con esta crisis. “Lo que estamos viviendo es un alerta del ajuste de la industria con menos bodegas y muchas bodegas en manos de grandes grupos empresarios, de mucho poder financiero. Hoy al que produce le pagan poco, con costos altísimos, mientras que hay bodegueros que terminan asociándose a grupos internacionales para no desaparecer. Habrá un ajuste del viñedo nacional muy fuerte”, estimó uno de los empresarios bodegueros mendocinos más importantes. “En nuestro caso nos estamos fundiendo literalmente y en la medida que podemos tratamos de sostener lo trabajado hasta ahora al menos por amor a nuestra familia que desde mis abuelos le han dedicado la vida. Acá un productor lleva años de inflación y aumentos en todos sus costos, teniendo que sobrevivir con precios bajos y saliendo a ganarse la vida con otra cosa\\\", graficó un viñatero de la localidad de Los Barriales, en la comuna de Junín, Gran Mendoza.