Los jóvenes duran un promedio de 8 meses en sus trabajos

Los jóvenes duran un promedio de 8 meses en sus trabajos

Las nuevas generaciones ya no buscan un trabajo estable para toda su vida, sino que prefieren salir de su “zona de confort” e intentar nuevos desafíos cada tanto.

La gente que nació antes del año 1995 quizás vea mal, o le haga algo de ruido, el ver personas que rotan de ocupaciones laborales con bastante regularidad, pero quienes llegaron a este mundo desde ese año en adelante lo ven como algo más común y lo ponen en práctica. Los individuos que nacieron entre 1946 y 1960 fueron denominados como “baby boomers” (bebés bombas), los que nacieron entre 1961 y 1981 fueron llamados la “Generación X”, quienes lo hicieron entre 1981 y 1994 son los “millennials” y el último grupo, cuyo natalicio se dio después de 1995 son los conocidos “centennials”. Un estudio reciente concluyó que el promedio de permanencia en un trabajo para la primera generación nombrada era de entre 20 y 30 años, en tanto que la “generación X” suele tener su misma actividad durante 8 o 10 años. Ya los millennials empezaron a rotar más rápido y duran 5 años promedio en cada trabajo, pero fueron los centennials quienes rompieron todas las marcas ya que cambian de puesto laboral cada 6 o 8 meses. Tal característica se da por decisiones personales y no es algo que se considere crítico sino todo lo contrario, los jóvenes lo toman como un valor y una virtud relacionada con la capacidad de adaptarse a un contexto dinámico de manera simple y rápida. Los especialistas resaltan positivamente este comportamiento y lo califican como la acción de salirse de la “zona de confort”, esa situación que se logra cuando uno ya conoce y puede hacer todo lo máximo en un trabajo. Tal techo limita los nuevos aprendizajes y experiencias. Por otro lado, los millennials también se suman a esta nueva visión de vida. Un artículo del periódico inglés The Independent detalló que el 43% de los nacidos entre 1981 y 1994 piensa cambiar de empleo en los próximos dos años y solo un 28% planea conservar su trabajo actual. Las razones de estos comportamientos están relacionados con el salario, pero también con la ética y la forma de desenvolverse que tienen las empresas. En el caso de los centennials, los argumentos para dejar su trabajo y buscar otro cada 6 u 8 meses tienen que ver con que los puestos tradicionales no les presentan desafíos nuevos y prefieren explorar en distintos lados, ya que se sienten más a gusto fuera de un proceso estable y sin sobresaltos. No experimentan la presión de vivir para trabajar, sino que desean que su vida tenga un equilibrio entre responsabilidades laborales y todo lo demás. Por eso muchos recurren a trabajos independientes, que les permiten mayor flexibilidad en sus horarios. Las etiquetas de la opinión pública no tardan en llegar y catalogar a los nuevos jóvenes como personas de poco compromiso, aunque los analistas explican que es una generación con inquietudes distintas a las anteriores que está inmersa en un mundo donde los actores del mercado laboral todavía no han sabido interpretar el cambio que está ocurriendo.