Un vegano no es un vegetariano

Un vegano no es un vegetariano

El veganismo surgió como una separación del vegetarianismo y poseen pocas diferencias pero que son importantes conocer.

La diferencia entre vegetarianos y veganos va más allá de no comer carne, ya que los primeros evitan consumir cualquier tipo de carne animal (pollo, pescado, vaca) mientras que los segundos además de eso, tampoco ingieren ningún alimento que sea de origen animal (huevos, leche, queso, miel, manteca, etc.). Del mismo modo, los veganos no usan indumentaria u objetos que hayan sido a partir de animales. No obstante, las razones por las que una persona elige convertirse en vegano o vegetariano son diversas, debido a que puede ser simplemente por no gustar de comer carne, no estar de acuerdo con la práctica de matar animales o la forma en que son criados para luego ser consumidos por el ser humano, por motivos de salud personal o por creencias espirituales y/o religiosas. El veganismo no es un estilo de vida, sino que es algo mucho más abarcativo y comprometido. Sería algo así como una actitud de respeto hacia todos los animales que poseen capacidad de sentir. El término fue utilizado por primera vez en 1944 en el Reino Unido por Donald Watson, quien se inspiró en la primera y última parte de la palabra vegetarianismo. De hecho, el movimiento nació como una escisión del vegetarianismo. La práctica del veganismo implica dos grandes planos, uno que involucra acción y otro, pensamiento. El primero, el de la acción, se trata de vivir sin utilizar a los demás animales, en tanto que la dimensión del pensamiento sostiene la noción de que los demás animales merecen consideración igualitaria. Según Naciones Unidas, Argentina es el décimo país del mundo que más carne consume pero el veganismo igualmente sigue creciendo de forma exponencial y sumando adeptos continuamente. Asimismo, los profesionales de la nutrición advierten que más allá del convencimiento de cada uno, el sostener una dieta equilibrada es muy buena idea. El problema está con las personas que se convierten al veganismo y no planifican con conocimiento su alimentación y eso puede volverse peligroso ya que pueden generarse trastornos alimenticios graves y carecer de nutrientes. En ese sentido, siempre es bueno tener en cuenta que un plan vegano o vegetariano ayuda a reducir ciertos riesgos de enfermedades como diabetes, sobrepeso o hipertensión, entre otras, pero sin caer en el fundamentalismo porque puede ocurrir que no lleve a buen puerto.