Cómo es el Servicio Militar en el mundo

Cómo es el Servicio Militar en el mundo

La obligatoriedad solo está vigente en aquellos países que tienen graves problemas en sus fronteras.

El Gobierno Nacional anunció la implementación del Servicio Cívico Voluntario en Valores a mediados de julio y eso puso sobre el tapete la discusión respecto a este tema, desde diversos ángulos, principalmente la arista de si debe ser obligatorio o no. También despertó críticas porque el programa quedará bajo la responsabilidad de Gendarmería nacional, y en sus objetivos plantea funciones que, según argumentan algunos, deben ser cumplidas por el sistema educativo. Julio Cobos implementó una propuesta similar cuando fue gobernador de la provincia de Mendoza, y luego cuando llegó a ser vicepresidente de Cristina Fernández quiso replicar esa medida a nivel país. En 2010, el proyecto consiguió la media sanción en el Congreso de la Nación, gracias al impulso dado por la UCR. El Servicio Militar fue obligatorio en Argentina desde el año 1902 hasta 1994, cuando el presidente Menem se vio obligado a quitarle ese requisito y lo volvió optativo, debido a la muerte del conscripto Omar Carrasco. En el primer día de inscripción para el nuevo Servicio Cívico Voluntario en Valores que crearon Macri y Bullrich se anotaron alrededor de 9.000 jóvenes de entre 16 y 20 años. En 1983, luego de la dictadura y la guerra de Malvinas, el Servicio Militar Obligatorio estaba siendo duramente cuestionado por la sociedad argentina y se incorporaron 73.000 soldados. Para 1994, esa cifra ya había bajado a 13.000, y desde esa fecha, que se volvió voluntario, la cantidad de nuevos reclutas oscila entre 13.000 y 19.000. Pues bien, en el resto del mundo hay diferencias entre los países en relación a la obligatoriedad o voluntarismo para realizar esta formación militar. La tendencia común marca una inclinación a que sea voluntario, ya que la obligación está vigente mayoritariamente en los países que tienen problemas en sus fronteras, como Irán, Siria, Egipto, Argelia, Israel, Eritrea y las dos Coreas, por ejemplo. En Europa también se cree más en la diplomacia. Estados del Este, como Croacia, República Checa, Hungría o Polonia, y potencias de la talla de Alemania, Francia, España e Italia, decidieron quitar la obligación de hacer el servicio para sus jóvenes. Asimismo, existen tres naciones que son la excepción pero que llaman la atención porque históricamente se mantuvieron al margen de los conflictos bélicos. Suiza y Finlandia, que cuentan con un servicio militar obligatorio de seis meses de duración, y Noruega, donde la extensión alcanza los 19 meses. Por otro lado, las tres grandes potencias mundiales, que son Rusia, Estados Unidos y China, poseen particularidades diferenciadoras. Los yanquis poseen un sistema de incorporación militar voluntario desde 1975, cuando se abolió la obligatoriedad, y los chinos nunca aplicaron la conscripción obligatoria; sin embargo ambas naciones detentan un gran sentido de patriotismo por parte de su ciudadanía y eso no las presiona a tener un servicio obligatorio porque igualmente consiguen una gran cantidad de reclutas cada año. Los rusos, en cambio, pusieron la obligatoriedad en las prestaciones militares durante la Rusia Imperial en 1874 y se mantiene así hasta hoy, con la única diferencia que en el 2008 la duración del servicio fue reducida de 24 a 12 meses. En tanto que la región de Sudamérica también presenta características bastante comunes respecto a este asunto. Venezuela, Colombia y Bolivia son los únicos tres países donde el servicio militar es obligatorio. En los dos primeros quizás es entendible por la crisis social vivida en el territorio bolivariano que expulsa enormes masas de migrantes hacia afuera, principalmente hacia Colombia. Mientras que el caso boliviano despierta curiosidad porque es otra nación que históricamente no se ha entrometido en guerras. Brasil, Chile y Paraguay poseen un sistema de conscripción más flexible y dan la oportunidad a sus ciudadanos de evitar sumarse a las filas militares por razones de estudio, orfandad, objeción de conciencia, tiempos de paz o por el reemplazo por la prestación de servicios en otras áreas de las Fuerzas Armadas.