Una posible buena entre tanta mala

Una posible buena entre tanta mala

Por primera vez en 11 años la Reserva Federal de Estados Unidos bajó la tasa de interés y esto podría beneficiar a la Argentina, aunque hay que ser precavidos.

La medida implementada por la Reserva Federal de Estados Unidos de disminuir en 0,25 puntos porcentuales la tasa de interés después de más de una década, fue realizada para intentar frenar las posibilidades de recesión que presenta la economía de ese país. Esta decisión abre nuevas oportunidades de beneficios para las naciones emergentes, como Argentina, ya que estas economías podrían llegar a recibir flujos de capitales provenientes de los países desarrollados. Especialistas argentinos explicaron que tal contexto podría significar una ventaja para nuestro país, en dos variables: el dólar y la deuda. En el primer caso es porque la baja de la tasa ayuda en reducir la presión cambiaria, y en el segundo porque Argentina tendría el camino más allanado para renovar sus bonos en el mercado de capitales. Asimismo, no todo el viento sopla a nuestro favor, ya que la peligrosidad de que se produzca una nueva crisis mundial podría llegar a dañar severamente nuestra economía debido a que el mercado interno posee condiciones muy frágiles. Es decir, la baja de la tasa de interés puede llegar a atraer inversiones a los países emergentes aunque hay que ser precavidos con las ilusiones porque hubo muchos inversores en todo el mundo que se quejaron porque esperaban una disminución más pronunciada de las tasas. El año pasado la Reserva Federal de Estados Unidos había aumentado el interés de las tasas y eso había generado fuga de capitales desde las naciones no desarrolladas. Así que, en principio, es una buena noticia la reducción de las mismas ya que se afloja la presión sobre el dólar y disminuye el impacto sobre la economía real. No obstante, si la baja de la tasa de interés está relacionada con una recesión a nivel mundial no es un buen panorama para Argentina. De hecho, sería un grave problema porque cuando se desarrollan contextos de retracción económica en el ámbito internacional, los capitales también tienden a huir desde el mercado interno de economías emergentes hacia activos más seguros del primer mundo. Sin embargo, por el momento es complejo anticiparse a los efectos que este nuevo escenario tendrá sobre las naciones no desarrolladas como la nuestra.