La tolerancia cero alcohol al volante no es absoluta, pero es necesaria

La tolerancia cero alcohol al volante no es absoluta, pero es necesaria

Seis provincias argentinas establecieron que el límite de alcohol en sangre al conducir sea de 0 gramos, a pesar de que la ley argentina permite 0,5 g/l.

La legislación argentina establece que se puede manejar un vehículo con hasta 0,5 gramos de alcohol por litro de sangre, aunque las provincias de Córdoba, Entre Ríos, Salta, La Rioja, Neuquén, Tucumán y la ciudad de Mar del Plata tienen en vigencia una normativa que prohíbe manejar un vehículo si se ha tomado aunque sea una mínima gota de alcohol. Es la llamada tolerancia cero. Esta misma normativa de no permitir nada de alcohol en sangre al conducir rige en todo Brasil, Uruguay y Paraguay. En Chile, la espirometría puede ser de hasta 0,3 g/l, en tanto que en Estados Unidos y Canadá la tolerancia es hasta 0,8 g/l pero cada estado tiene la autonomía para modificar ese límite si lo desea. En España, Suiza, Alemania y Francia el límite es 0,5, en el Reino Unido es 0,8 y en Suecia, aunque existe la tolerancia cero la ley dice 0,2 g/l. Bélgica, Austria, Finlandia, Italia, Portugal y Holanda también poseen el límite cero alcohol al manejar. En La Pampa, la normativa establece que se puede manejar con hasta 0,5 gramos de alcohol por litro de sangre aunque la presidenta de la Fundación Estrellas Amarillas, Silvia González, plantea que es necesario implementar la tolerancia cero. “Nosotros lo estamos pidiendo a nivel nacional, pero tenemos una gran contra que es el ministro Dietrich, que no está de acuerdo con el alcohol cero, esperemos que en la próxima gestión lo logremos porque consideramos que es sumamente importante, ya que en el resto del país no hay los controles que hay acá en La Pampa y estamos lamentando muertos todos los días”, manifestó la mujer hace unos días a un medio santarroseño. Los especialistas en seguridad vial coinciden en afirmar que la tolerancia cero es fundamental para evitar accidentes de tránsito, pero aclaran que la medida debe ser acompañada por controles regulares. “Los 0,5 gramos de alcohol son un límite social pero no tiene vinculación con la seguridad vial. Nuestras pruebas muestran que aún por debajo de los 0,5 se realizan más imprecisiones de maniobra y el tiempo de reacción es menor, si se lo compara con una persona sobria”, sostuvo Gustavo Brambati, gerente de Seguridad Vial de Cesvi, en una nota para Clarín. Pablo Azorín, jefe de Seguridad Vial y Medio Ambiente de la Federación Internacional del Automóvil (FIA), está de acuerdo con la posición anterior porque “bajar del 0,5 es clave para elevar los tiempos de reacción, recuperar movimientos finos y minimizar los riesgos”. No obstante, también explican que el cero absoluto no existe y el alcoholímetro puede tener un pequeño margen de error en sus mediciones y, por lo tanto, no estaría mal permitir una tolerancia de 0,1 o 0,2 g/l. Algunos alimentos o sustancias pueden hacer que al conductor le de un 0,2 g/l aún sin haber consumido alcohol. Ejemplo de ello pueden ser el aceite de oliva, los cítricos y algún jarabe o enjuague bucal. Del mismo modo, alertan de que es necesario poner el acento no solo sobre el consumo de alcohol que hacen los conductores sino también los peatones, ya que datos estadísticos de España, por ejemplo, afirman que el 39% de los peatones que fallecieron en accidentes viales estaban alcoholizados. Las víctimas por siniestros de tránsito en La Pampa han disminuido en los últimos años y, según González, eso fue gracias “a la gran cantidad de controles que se están haciendo” que afecta directamente el bolsillo de las personas porque los montos de las multas son, en algunos casos, muy elevados. “Pienso que para algunas personas no es un tema de conciencia social o una empatía por el otro, sino sinceramente se torna muy difícil poder pagar y la gran mayoría de esta gente se queda sin un auto, entonces están decidiendo que cuando toman no manejan y esto es increíble y se traduce casi de manera automática en las víctimas”, reflexionó la presidenta de Estrellas Amarillas.