El bullying crece y La Pampa no es la excepción

El bullying crece y La Pampa no es la excepción

Una madre denunció ante un medio local que su hijo sufre maltratos en la escuela y ninguna autoridad le da soluciones.

El bullying no es la típica travesura que hace un estudiante en clases al bromear con alguna situación, arrojar alguna tiza o intentar llamar la atención haciendo monerías. Es algo mucho más grave y tiene consecuencias a largo plazo. Se refiere a las diferentes formas de ejercer violencia que tienen unos jóvenes sobre otros, y que puede darse en términos verbales, físicos y/o psicológicos. Una madre se comunicó con el medio Plan B Noticias para denunciar que su hijo sufre maltratos en una escuela de Santa Rosa y todavía no ha encontrado una solución por parte de las autoridades. “Lo amenazan, lo insultan y lo empujan”, afirmó la mujer, que hizo denuncias en dos seccionales policiales, luego de no obtener respuesta por parte de las autoridades del colegio y de la Dirección General de Educación Secundaria. Un relevamiento hecho por la ong “Bullying Sin Fronteras” demostró que entre el año 2017 y el 2018 los casos de bullying en Argentina se incrementaron un 33%, pasando de 2.236 episodios a 2.974. La Pampa es una de las provincias donde menos se da este tipo de situaciones ya que se ubicó en el puesto número 20, con un total de 19 casos de bullying registrados a lo largo del año pasado. Sin embargo, no deja de reflejar una realidad que existe en nuestro territorio y debe ser tratada. El informe también reveló que no sólo aumentó la cantidad de sucesos de esta problemática sino que al mismo tiempo crecieron en intensidad de violencia y se contabilizaron al menos 120 intentos de suicidio por parte de niños de primaria, adolescentes y jóvenes universitarios que no podían tolerar más el acoso cotidiano. Las redes sociales es otro espacio donde se produce el hostigamiento y también viene creciendo aceleradamente. Este flagelo se lo conoce como ciberbullying. \\\"Ya no ocurre como antaño en que padecían acoso escolar aquellos con mayor rendimiento escolar o atributos físicos. Ahora cualquier motivo es una excusa para el bullying y para dañar. Y en el caso de las chicas, la belleza física lejos de resultar una ventaja, resulta un problema porque son agredidas sin piedad, recibiendo golpes, amenazas, burlas y ciberacoso en las redes sociales por la sola publicación de una imagen. En el caso de los niños y los adolescentes varones el foco principal pasa por un pobre rendimiento en las actividades deportivas. En general los acosadores toleran mejor a un compañero con buenas notas o con un comportamiento fuera de los cánones del aula que a aquel que no juega bien al fútbol, básquet, rugby, vóley o la actividad física que se desarrolle en la escuela\\\", detalla el informe de la ong. Los resultados mostraron que las causas más comunes de bullying en mujeres son por motivos de belleza (45%), por rendimiento escolar superior (25%), por características físicas (15%), por rendimiento escolar inferior (10%) y por rendimiento deportivo inferior (5%). En tanto que en los varones se da por rendimiento deportivo inferior (35%), rendimiento escolar superior (25%), belleza (20%), defectos físicos (10%) y rendimiento escolar inferior (10%). La problemática requiera un abordaje integral por parte de los responsables educativos a nivel país y debe ser urgente porque el bullying deja secuelas para toda la vida. Las situaciones sociales a las que se enfrentan los docentes de hoy en día no son las mismas a las de antaño, por lo que deben tener una preparación acorde a los tiempos actuales, que debe comenzar en los profesorados y los institutos de formación y seguir desarrollándose con capacitación continúa cuando ingresan al mundo laboral. La adicción a las drogas, las familias desmembradas, las nuevas tecnologías, la violencia, son todos temas que antes casi no existían en las aulas, pero ahora no se los puede pasar por alto porque tienen presencia permanente. De hecho, las estadísticas informan que el 62,5% de las agresiones ocurren en los espacios áulicos, por lo tanto los maestros, profesores y directivos deben estar a la altura de las circunstancias para poder responder en tiempo y forma.