Los candidatos no dan el ejemplo

Los candidatos no dan el ejemplo

La mitad de las diez fórmulas presidenciales que competirán en las PASO tienen un integrante que no votó en elecciones anteriores y no hizo los trámites necesarios.

La acción de elegir a nuestros gobernantes no solo es un derecho sino que también es una obligación civil porque en Argentina el voto es obligatorio. Sin embargo, las personas que más deberían dar el ejemplo en estos casos no se comportan de manera correcta. Para las próximas elecciones PASO del 11 de agosto se presentarán un total de 10 fórmulas de precandidatos. Lo llamativo es que hay cinco personas que conforman algunas de esos binomios que deben dinero de multas anteriores que contrajeron por no haber ido a votar. La precandidata a presidenta por el MAS, Manuela Castañeira, el postulante del Frente Nos, Juan José Gómez Centurión, el aspirante por el Frente Patriota, Alejandro Biondini, el precandidato a vicepresidente por Unite, Luis Rosales, y el postulante a vicepresidente por el Movimiento de Acción Vecinal, Sergio Pastore, son las cinco personas que competirán en las PASO y no cumplieron con su deber de ciudadanos. Según el Registro de Infractores al Deber de Votar, Castañeira no asistió a emitir su sufragio en el ballotage del 2015, no justificó su ausencia ni pagó la multa; Centurión está igual ya que faltó a los comicios de octubre de 2015 y no realizó los trámites correspondientes; Biondini hizo lo propio al no presentarse a votar en las generales del 2017, sin explicar por qué y sin abonar la multa; Rosales (compañero de José Luis Espert) se ausentó en la segunda vuelta del 2015 y en las dos elecciones del 2017 y Pastore no votó tampoco en ninguno de los dos comicios de hace dos años. Seguramente alguien pensará que ninguno de los precandidatos nombrados tiene chances reales de ganar la presidencia y que los montos de las multas que impone la Cámara Nacional Electoral son insignificantes ($50 para quien no vote en las PASO y $100 para quien no lo haga en las generales de octubre). No obstante, lo importante en esta situación es que se trata de ciudadanos que están tratando de acceder a un cargo público y le piden al electorado que confíen en ellos, que los acompañen, hablan de tantos valores morales y de mejoramiento de la realidad, pero no pueden cumplir con un trámite sencillo, que encima es obligatorio. Tal contradicción no hace más que despertar desconfianza y da la idea de que no respetan un aspecto fundamental de la vida democrática. Por si fuera poco, el Código Nacional Electoral establece, en uno de sus artículos, que la persona que figure en el Registro de Infractores al Deber de Votar “no podrá ser designado para desempeñar funciones o empleos públicos durante tres años a partir de la elección”. Quienes no votan en una elección por motivos de salud, porque están a más de 500 kilómetros de distancia de su lugar de sufragio o por la causa que sea, tienen un plazo de 60 días para justificar su ausencia con la documentación pertinente en la Secretaría Electoral que corresponda a su domicilio. De lo contrario, aparecerán en el Registro de Infractores y deberán abonar una multa. Tal pena puede pagarse a través del Banco Nación (previa impresión de una boleta de pago), Pago Fácil y Rapipago, por medios electrónicos mediante tarjeta de crédito o por intermedio de una transferencia bancaria.