El Poder Ejecutivo metiendo la cuchara en el Judicial

El Poder Ejecutivo metiendo la cuchara en el Judicial

Distintas personalidades con experiencia en el ámbito judicial vienen cuestionando el agravamiento de la intromisión política en el Poder Judicial.

Se sabe que el Poder Judicial, Ejecutivo y Legislativo no son independientes, por más que la Constitución lo diga. En la práctica están estrechamente relacionados, se presionan entre sí y se prestan favores. En las últimas semanas se escucharon las voces de referentes del sector judicial que afirmaron que la situación se volvió más grave aún con este Gobierno Nacional. El presidente de la Corte Suprema de la provincia de Buenos Aires, Eduardo De Lázzari, criticó duramente a la Justicia Federal, que es donde se tramitan las causas relacionadas con corrupción, narcotráfico y lavado de dinero. \\\"Estoy hablando de causas armadas artificialmente, estoy hablando de abusos de testigos de identidad reservada, de arrepentidos, de factores de presión que inducen, fomentados y fogoneados por ciertos medios de prensa, a dictar condenas mediáticas y que llevan a un panorama sinceramente deplorable, en donde influyentes de todo tipo, espías, traficantes de escuchas telefónicas, con ciertas complicidades de algunos magistrados y miembros del Ministerio Público, terminan por generar un panorama que es absolutamente preocupante\\\", señaló el magistrado, que es uno de los más respetados del país. En ese sentido, también cargó contra el poder político y su incidencia en el mundo de la Justicia. \\\"El Poder Judicial debe tener el rol de poder del estado que lamentablemente ha perdido. No puede ser el tributario de los otros poderes, no puede ser la Cenicienta, no puede depender de los dictados que se hagan desde poderes políticos\\\", dijo durante un encuentro de la Red de Jueces Penales bonaerenses que se hizo en Campana a mediados de julio. Por su parte, el ex juez Carlos Rozanski también hizo una exposición en esa dirección la última semana en la Universidad Nacional de La Pampa, donde participó de las Jornadas de Niñez y Adolescencia. En este caso, la acusación hacia el Poder Ejecutivo nacional actual fue más directa. “Este es un gobierno de amorales”, expresó el letrado, que debió renunciar a su cargo en el 2016, pero antes de hacerlo denunció al Ministro de Justicia de la Nación, Germán Garavano, y al presidente Mauricio Macri, por haber ejercido presiones para que lo echaran. “Estoy convencido de que el desafío más grande no es la economía. El desafío más grande es como recomponer las instituciones. Como sucedió en la dictadura, hay una degradación muy fuerte que forma parte del proyecto actual. El proyecto actual implica una degradación institucional muy fuerte, empezando por la justicia, no es casual, es un plan elaborado”, consideró. Asimismo, Rozanski detalló que en la Justicia hay jueces de toda índole. Están los “corruptos absolutos, que los hay y muchos” y “los buenos, que también los hay”, pero para él el problema más grande son los “diletantes, un sector muy grande que va navegando de acuerdo a lo que le conviene”. La primera alarma sobre este tema la encendió el juez Luis Carzoglio, quien fue apartado en octubre de 2018 y actualmente enfrenta un proceso de jury. El magistrado denunció recibir presiones de los servicios de inteligencia y del Gobierno Nacional para que detuviera a Pablo Moyano en una causa que estaba investigando. Carzoglio rechazó el pedido de detención. Estas intromisiones de la política en la Justicia no son nuevas. Sería imposible rastrear sus comienzos ya que siempre existieron críticas sobre el rol que cumplía cada gestión gubernamental nacional en el Poder Judicial, y es un asunto que tampoco escapa a los ámbitos provinciales. Sin embargo, es una problemática que algún día debe terminar porque daña severamente las instituciones de nuestro país y la calidad republicana de esta sociedad. Por algo la gente cada vez le cree menos a la Justicia, a los políticos y a los medios de comunicación, nada es casualidad.