El último tehuelche que resistió

El último tehuelche que resistió

¿Quién era Modesto Inacayal? Cacique cuya tumba acaba de ser profanada.

Medios de la Patagonia y de varios puntos del país informaron sobre la profanación de la tumba de Modesto Inacayal y su esposa Margarita Foyel; acción que fue descubierta ayer jueves por personal policial de Esquel, en la provincia de Chubut. Los vándalos habrían ingresado levantando las chapas del mausoleo, donde yacen los restos del cacique y su compañera, que estaban cubiertos por un “chenque”, cúmulo de piedras que empleaban los pueblos originarios de esa zona para realizar los enterramientos. Los agentes, al ingresar al lugar, encontraron todos los huesos y las piedras desparramadas y se percataron de que faltaba un poncho que estaba sobre el cofre, el cual había sido colocado cuando se restituyeron los restos a Tecka en el 2014. Tecka es la comarca nativa de Inacayal, ubicada a 100 kilómetros de Esquel, sobre el extremo noroeste de la provincia de Chubut. A la vera de la ruta nacional 40, en plena estepa patagónica. Allí nació Modesto en 1833. Logró su prestigio al convertirse en el último cacique tehuelche en resistir, junto a 3.500 hombres más, la Conquista del Desierto que comandó el General Julio Argentino Roca. “Ina” proviene del verbo seguir, “ka” significa otro y “yal” es prole. Era hijo del cacique Huincahual. Solía participar en los parlamentos del cacique Valentín Saihueque, con quien debió emprender la retirada debido al acecho de las tropas militares del hombre blanco. Sus tolderías, apostadas en la naciente del río Limay en el lago Nahuel Huapi, debieron ser trasladadas hasta Chubut, donde resistieron por tres años. Cuando la derrota era inminente en 1884, Inacayal decidió entregarse, junto con los pocos hombres que le quedaban, en el fuerte de Junín de los Andes. Cayó prisionero y estuvo obligado a soportar malos tratos, pero lo salvó la buena relación que había cosechado con Francisco P. Moreno, a quien el cacique había brindado hospitalidad cuando aquel viajó hacia la Patagonia. Moreno intercedió y consiguió que Modesto sea liberado. Lo llevó a vivir con el cacique Foyel y su familia en el Museo de Ciencias Naturales de La Plata, ciudad donde falleció el 24 de septiembre de 1888. El científico, explorador y escritor italiano Clemente Onelli, escribió las siguientes palabras sobre Modesto Inacayal: \\\"Un día, cuando el sol poniente teñía de púrpura el majestuoso propileo de aquel edificio (...), sostenido por dos indios, apareció Inacayal allá arriba, en la escalera monumental; se arrancó la ropa, la del invasor de su patria, desnudó su torso dorado como metal corintio, hizo un ademán al sol, otro larguísimo hacia el sur; habló palabras desconocidas y, en el crepúsculo, la sombra agobiada de ese viejo señor de la tierra se desvaneció como la rápida evocación de un mundo. Esa misma noche, Inacayal moría, quizás contento de que el vencedor le hubiese permitido saludar al sol de su patria\\\".