No aprendemos más

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Los accidentes de tránsito son una de las principales causas de muerte no naturales en Argentina y conducir con alcohol en sangre es uno de los errores más recurrentes que realizan los ciudadanos.

En nuestro país se llevan a cabo 300.000 controles de alcoholemia por año, esto es, 7 cada mil habitantes. La cifra es muy baja y se encuentra realmente alejada de otras naciones que han logrado reducir la siniestralidad debido a estos factores. Francia realiza 9.844.00 controles (152 cada mil habitantes), España implementa 6.136.000 controles (132 cada mil habitantes), Suecia 1.297.000 controles (130 cada mil habitantes), en Finlandia 1.535.000 controles (279 cada mil habitantes), y en Austria 1.660.000 controles (189 cada mil habitantes), según datos del Consejo Europeo de Seguridad en el Transporte correspondientes al 2017. Desde el Observatorio Vial Latinoamericano, la ciudad de Buenos Aires es donde más controles se hacen, sin embargo el 21% de los accidentes mortales que ocurren están relacionados con el consumo de alcohol. En Finlandia llegaron a controlar al 30% de la población en un año, y otros países nórdicos emprendieron una ardua lucha contra este flagelo y llegaron al 60%. La organización Luchemos por la Vida, por su lado, remarca que en algunas situaciones hay problemas con los alcoholímetros porque faltan, o no están calibrados, o directamente no hay pipetas. Su titular, Alberto Silveira, explica que los operativos “tienen que ser sostenidos en el tiempo. Controlar el fin de semana no es controlar porque si bien el fin de semana puede ser más dable a los excesos, es una estigmatización. Como si fuera sólo un problema de los jóvenes, cuando los adultos también toman\\\". Del mismo modo, el Licenciado en Accidentología Vial, Néstor Sebastián, considera que no solamente fallan la implementación de los controles sino también las sanciones. Los sistemas de penalidad para quien comete una infracción no están funcionando como amenaza para quienes violan las normas de manejo. El titular del Observatorio Vial Latinoamericano, Fabián Pons, sostiene que los controles deben ser acompañados por la legislación para que resulten efectivos. En ese sentido, propone copiar lo que hacen otros países en los cuales cuando un conductor es detectado con el doble de la cantidad de alcohol en sangre permitido, se lo toma como un delito y no una contravención, la persona corre riesgo de terminar presa y se le quita el carnet. En este contexto, La Pampa posee un bajo nivel de muertes por accidentes de tránsito. Un informe elaborado por Luchemos por la Vida a principios de este 2019 ubicó a esta provincia como la tercera donde menos fallecimientos suceden por estas causas. El año pasado perdieron la vida 73 personas en este tipo de siniestros. Nuestra jurisdicción se destaca porque los controles y operativos de tránsito son llevados a cabo de manera regular por agentes del Ministerio de Seguridad provincial, junto a personal municipal de las distintas localidades. Esta tarea de prevención viene rindiendo sus frutos.