Los secretos de la inflación constante en Argentina

Los secretos de la inflación constante en Argentina

Las artimañas de los empresarios sumadas a las políticas de Nación provocan que la inflación se mantenga por arriba de 2% mensual desde hace 17 meses.

El INDEC dio a conocer el índice de inflación de junio que llegó a ser de 2,7%, una cifra que resulta llamativa teniendo en cuenta que el dólar bajó 6 puntos el mes pasado, las tarifas fueron congeladas hasta que pasen las elecciones y la actividad económica y ventas minoristas se mantienen en recesión hace largo tiempo. Sacando las megadevaluaciones que provocó la gestión de Cambiemos, para encontrar niveles similares de inflación hay que remontarse a la época pre convertibilidad, cuando la hiperinflación hacía estragos en la sociedad. No obstante, nada es casual, y menos en economía por lo que existe una serie de factores que explican este fenómeno que el Gobierno Nacional prometió solucionar desde antes de asumir. La contracción monetaria, el ajuste fiscal y las elevadas tasas de interés que implementó Nación no dieron resultados satisfactorios, sino todo lo contrario. Una de las razones de que la inflación no decaiga es que al descender las ventas en el sector industrial, cualquier impacto mínimo en los costos es trasladado directamente a los precios. Asimismo, los insumos importados (valuados en dólares) mantuvieron sus precios a pesar de que la divisa bajó 6 puntos en junio, en tanto que los insumos locales incrementaron su valor. Por otro lado, los empresarios no son tontos y saben que por más que el dólar este tranquilo y las tarifas congeladas esa situación podrá durar como mucho por tres meses más, hasta que pasen las elecciones. Entonces, los que comercializan a plazo están seguros que el dólar se va a disparar después y lo que hacen ahora es cubrirse con sus ventas, porque cuando tengan que reponer, los costos van a ser mucho mayores. Asimismo, la subida en el precio de los combustibles también viene afectando a los costos logísticos de las empresas. Otro elemento que incide en los costos son las tarifas de los servicios, que por más que hayan sido congelados provisoriamente las facturas siguen siendo abultadas. Según Raúl Hutín, secretario de la Central de Entidades Empresarias Nacionales (Ceen), “hace 4 años, la energía incidía en un 4 por ciento en los costos. Ahora incide en casi un 20 por ciento”. La alta capacidad ociosa de la industria argentina (45%) también ayuda a mantener alta la inflación debido a que las compañías se vuelven menos competitivas, y su volumen de producción es menor pero los gastos fijos deben seguir siendo cubiertos. Del mismo modo, las elevadas tasas de interés hacen imposible el acceso al crédito para adquirir nuevas maquinarias. Son estos mismos costos financieros los que empujan hacia arriba a los precios. Además, actualmente resulta más rentable poner la plata en el sistema financiero que comprar una máquina, contratar más personal y producir. Las paritarias cerradas por los distintos sectores laborales también impactaron en el nivel general de precios, pero los empresarios coinciden en que este costo no representa más del 20% del costo final. Muy por debajo de lo que representa el costo financiero. Por último, hubo algunos rubros donde la estructura de costos se mantuvo estable pero igual los comercios aumentaron sus precios para intentar recuperar la rentabilidad perdida en el 2018, cuando también habían incrementado los precios pero por debajo de la suba de costos. Sin embargo, muchos de estos negocios tuvieron que vender su mercadería al costo para obtener algo de liquidez.