La zona gris detrás de la FaceApp

La zona gris detrás de la FaceApp

Una aplicación que se viralizó en los últimos días en Argentina y sirve para jugar con el supuesto rostro futuro de una persona, puede esconder otros intereses detrás.

FaceApp se convirtió en la aplicación más descargada del país durante los últimos días. Fue común ver en las redes sociales miles de fotografías de personas que utilizaban esta herramienta para envejecerse o rejuvenecerse, ya que la misma permite modificar la cara del usuario y observar cómo se vería con unos años más, o unos años menos. Sin embargo, especialistas en informática salieron a alertar sobre los riesgos de este software del cual se desconoce su origen y su verdadero objetivo. No se sabe con precisión quién está detrás de esto, y así no están seguros los datos personales de millones de personas porque no se sabe el destino que se le dan a las imágenes. Lo único que se conoce sobre la aplicación es que fue desarrollada por un ruso llamado Yaroslav Goncharov y que utiliza redes neuronales, una técnica de inteligencia artificial, para escanear los rostros de las personas, cotejarlos en bases de datos y transformarlos usando diversos filtros como edad, barba, cambio de género y demás. No obstante, atrás de todo el engranaje puede haber una empresa, un gobierno, una agencia de inteligencia, que podría estar utilizando la información que suben los usuarios para realizar identificación biométrica. Los analistas ponen el acento en que es posible que se estén actualizando bases de datos con los datos actuales de la gente debido a que de una imagen existe la posibilidad de obtener mucha información. ¿Y nosotros qué obtenemos a cambio de todos esos datos valiosos? Pues solamente entretenimiento. Lo paradigmático es que si tuviéramos que entregar una foto cada vez que producimos un cambio en nuestro físico seguramente no lo haríamos tan fácil y muchas veces nos rehusaríamos. Aunque con FaceApp, y aplicaciones por el estilo, otorgamos información personal sin ningún problema, que sirven a los intereses empresariales y gubernamentales. Otro aspecto que causó sospecha es que el software se hizo masivo en Argentina casi al mismo momento en que empezaron a usarlo muchos famosos. Eso por supuesto que no es casualidad, y es probable que haya habido algún acuerdo o contrato quizás para que personas influyentes hagan conocer el programa. En última instancia, no está mal usar FaceApp o cualquier otra aplicación si uno así lo desea pero siempre hay que tener conciencia que nadie desarrolla algo así para solamente entretenernos, y todo lo que subamos al mundo virtual puede tener destinos que ni imaginamos.