La Cámpora vuelve a escena

La Cámpora vuelve a escena

Las características polémicas de la agrupación kirchnerista se meten en la campaña, de la mano de Cambiemos, los medios y de sus propios integrantes.

Andrés “Cuervo” Larroque aseguró que Axel Kiciloff no pertenece “al núcleo operativo cotidiano” de La Cámpora, pero reconoció que forma parte de la organización aunque detenta un rol que la excede, al igual que Máximo Kirchner. La Cámpora es una agrupación política, fundada por el hijo de la ex presidenta Cristina Fernández, que ha sido demonizada por la oposición desde hace años. La gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, ya está saliendo a jugar esa carta en la campaña electoral actual. Esta organización kirchnerista ha estado envuelta en diversos hechos polémicos que causaron, y causan, recelos en distintos sectores. En su momento fueron el núcleo duro del gobierno kirchnerista y muchos de sus integrantes llegaron a ocupar puestos públicos, a pesar de su juventud. Se la daba por muerta después de que asumió Cambiemos, pero en el armado de listas para estas elecciones varios de los lugares quedaron en manos de militantes de La Cámpora, principalmente en la provincia bonaerense. Posee un alto nivel de mala imagen, no solo entre la oposición, y ese factor es probable que sea utilizado por el macrismo para presionar a los intendentes peronistas de Buenos Aires y por supuesto también a los votantes independientes. El imaginario crítico sobre la agrupación fue construido también a partir de la subjetividad de los medios hegemónicos de comunicación, aunque aprovechándose de ciertas características que presentaba la misma organización. Es común considerar a La Cámpora como autoritaria, y ese fue uno de los mayores elementos que se usó, y usa, en su contra. Su creador, Máximo Kirchner, fue denostado fuertemente como un joven que lo único que hacía era jugar a la Playstation pero su realidad de hoy demuestra quizás que no estaba perdiendo el tiempo, sino más bien se estaba construyendo como político. Se cae de maduro que quien detenta la mayor cantidad de votos en el Frente de Todos es Cristina, y desde allí La Cámpora busca ocupar territorio en la provincia de Buenos Aires y tal cuestión puede resultar conflictiva con los intendentes bonaerenses. La campaña de Macri, Pichetto y Vidal ya mostró su orientación. Se basará en infundir miedo en la población tratando de hacer futurología de lo que supuestamente va a suceder si gana el peronismo nuevamente las elecciones. Traer de nuevo al terreno la discusión sobre La Cámpora y sobre si Kiciloff es militante de la misma, es su estrategia para despertar temor en los electores independientes y tratar de generar conflicto al interior del Frente de Todos. Es imposible saber que rol jugará la agrupación kirchnerista en un probable futuro gobierno de Alberto Fernández, pero lo que es seguro que las tensiones y las disputas de poder van a estar a la orden del día…aunque al fin y al cabo, eso es la política.