La peste porcina africana

La peste porcina africana

Todo el este de Asia y algunas naciones de Europa están sufriendo las consecuencias de esta grave enfermedad animal, por lo que Argentina toma precauciones.

La peste porcina africana está haciendo estragos en los países ubicados en la región este de Asia, y por tal razón el SENASA prohibió que los cerdos sean expuestos en eventos públicos y ferias de toda Argentina. A pesar de que en nuestro territorio tal enfermedad no fue detectada. El organismo nacional fundamentó su decisión en que el virus puede ser traído al país por personas que estuvieron viajando por naciones donde la enfermedad está presente. Estos pasajeros podrían traer el virus en alimentos, ropas, calzado y demás, que al entrar en contacto con cerdos desencadenaría una posible infección en la industria porcina argentina con efectos devastadores. Esta patología es hemorrágica, posee un alto nivel de contagio y ataca a los cerdos domésticos, jabalíes verrugosos, jabalíes europeos y jabalíes americanos. Se trata de una enfermedad que es prevalente y endémica en la región del África Subsahariana, y fuera de ahí se han detectado focos en Europa y algunos países del Caribe, además de Asia. El vector de transmisión del virus es una garrapata que ingiere el mismo al chupar sangre infectada y luego lo difumina al alimentarse con animales sensibles, los cuales también pueden ser contaminados por la picadura de moscas o a través de ciertos elementos como prendas, equipos o vehículos. Este virus se deposita en todos los fluidos orgánicos y tejidos de los cerdos domésticos infectados. Los cerdos, en general, se infectan por contacto directo con sus pares, o por ingesta de restos de carne porcina infectada o de productos cárnicos porcinos infectados no procesados. Es importante tener en claro que la peste porcina africana no representa una amenaza para la salud humana. Asimismo, se trata de un virus que tiene alta tolerancia y para el cual todavía no se pudo inventar una vacuna. De hecho, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos, el principal país exportador de cerdo del mundo, anunció que no va a surgir ninguna vacuna para dar solución a esta problemática en, por lo menos, ocho años. Los casos graves de peste porcina africana se caracterizan por fiebre alta que termina con la muerte del animal entre 2 y 10 días después, y la tasa de mortalidad puede llegar a ser del 100%. También pueden darse otros casos donde el virus actúa con menos virulencia, aunque la mortalidad sigue teniendo tasas elevadas de entre 30% y 70%. Los síntomas que dan cuenta de la infección son la disminución del apetito, depresión, enrojecimiento de la piel de las orejas, abdomen y patas, trastornos respiratorios, vómitos, sangrado de nariz o del recto y, en algunas ocasiones, diarrea. El aborto puede ser el primer hecho observable en un foco infeccioso. En tanto que los síntomas de la enfermedad cuando se da de forma crónica son la pérdida de peso, fiebre intermitente, signos respiratorios, úlceras crónicas de la piel y artritis. De todas maneras, estos elementos sirven para hacer un diagnóstico provisorio ya que para confirmar si un animal está infectado con peste porcina africana se deben realizar pruebas de laboratorio, con el fin de diferenciar esta patología de la peste porcina clásica.