El celular al volante, mata

El celular al volante, mata

Un gran porcentaje de personas admitió usar el celular mientras maneja su automóvil.

El hábito de hace uso del teléfono celular mientras se maneja se ha convertido en una práctica común en toda la Argentina, que no tienen en cuenta el riesgo vial que eso genera para uno mismo y para los demás. La Cámara de Empresas de Control y Administración de Infracciones de Tránsito de la República Argentina, que nuclea a las empresas productoras de software vial, llevó a cabo un sondeo entre 1.800 hogares y concluyó que el 44% dijo que usa el celular cuando maneja. Lo que varía es la frecuencia con que lo hacen, ya que un 15% de quienes lo utilizan al conducir especificó que lo hace “de vez en cuando”, un 23% dijo que “casi nunca” y el 6% afirmó que “casi siempre” mira su dispositivo móvil al manejar. Por otro lado, el 56% del total de encuestados aseguró que no usa su celular cuando está al mando de su vehículo. Asimismo, es alarmante que un alto porcentaje de los entrevistados posee un desconocimiento de la normativa que prohíbe el uso del teléfono celular al volante. 4 de cada 10 creen que está permitido realizar esta práctica, 3 de cada 10 afirmaron que no se puede hacer eso y los restantes admitieron que no sabían si era legal o no manejar usando celular. Estudios internacionales concluyen en que conducir y usar el celular al mismo tiempo aumenta en un 70% la posibilidad de sufrir accidentes de tránsito. La comunicación telefónica distrae al conductor, además de que el contenido del contacto puede provocar tensión en el conductor y perturbarlo para que haga correctamente la tarea de conducir, como hacerlo demorar o equivocarse en las maniobras. El dispositivo de “manos libres” tampoco es una buena opción por más que permite hablar por celular sin tener que agarrarlo, pero sigue perturbando la herramienta mayor que se usa al manejar, que es la mente. El 90% de los conductores que utiliza el teléfono comete errores, por más que aplique el sistema “manos libres”. Las investigaciones coinciden en que hablar por teléfono mientras se conduce disminuye el tiempo de reacción en alrededor de un 10%, en cuanto al frenado, y en un 20% en términos de acelerar después de frenar, lo que entorpece el tránsito. Del mismo modo, los usuarios de celulares violan tres veces más las reglas de tránsito que aquellas personas que no los usan cuando manejan. El primer grupo conducen sin prestar atención a su entorno debido a que el 70% de la información visual no la procesan en lo absoluto. Entonces, usar el celular mientras se conduce es un factor de distracción más grave que leer publicidad, comer o encender la radio. Las alteraciones que produce este hábito en los conductores son similares a las que provoca el conducir bajo efectos del alcohol.