Cómo prevenir accidentes con monóxido de carbono

Cómo prevenir accidentes con monóxido de carbono

Un niño de cuatro años perdió la vida en General Acha al intoxicarse accidentalmente con monóxido de carbono.

Un hombre mayor de edad encontró a su hijo y a su nieto, de 4 años de edad, tirados inconscientes en el piso de su vivienda. Al ver la escena, llamó al hospital local de General Acha, cuyos profesionales acudieron al lugar y los trasladaron, pero al verificar la gravedad de los cuadros clínicos decidieron derivarlos al hospital Lucio Molas de Santa Rosa. El menor falleció horas después, y su padre continúa peleando por su vida. En esta época del año son muy factibles los accidentes que ocurren por inhalación de monóxido de carbono, ya que se suelen usar estufas u otras fuentes de calefacción en ambientes que no están debidamente ventilados. Se trata de un gas tóxico que ingresa al cuerpo por medio de las vías respiratorias y puede provocar intoxicaciones de distinta gravedad. Su alta peligrosidad reside en que no es detectable a través de los sentidos, no tiene olor, color ni sabor y no irrita los ojos ni la nariz. Por tal razón, se llama a este tipo de intoxicación como “enfermedad simuladora” porque es muy fácil confundirla con otras afecciones como gastroenteritis, gripe, infarto de miocardio, accidente cerebrovascular, síndrome meníngeo, entre otras. Los síntomas son comunes a estas patologías nombradas: dolor de cabeza, somnolencia, mareos, debilidad, náuseas, vómitos, pérdida del conocimiento, desmayos, convulsiones, dolor de pecho, palpitaciones, irritabilidad y rechazo de alimento en niños pequeños. No obstante, cuando se sospecha que el cuadro de intoxicación puede deberse al monóxido, es muy simple diagnosticarlo. Todo accidente de salud con este gas es prevenible. Para eso es necesario controlar que la combustión no sea deficiente y que el funcionamiento de los artefactos de calefacción sea correcto. En función de eso, es recomendable hacer instalar y revisar periódicamente los artefactos por un gasista matriculado, verificar que la llama sea de color azul porque si esta es anaranjada significa que el aparato está funcionando defectuosamente. Cerciorar que los ambientes estén ventilados de forma permanente, principalmente a través de rejillas compensadoras reglamentarias, y que las salidas de gas hacia el exterior estén libres de obstrucciones. No es aconsejable colocar artefactos de calefacción a gas en baños, y en dormitorios es preferible usar estufas que sean de tiro balanceado. Nunca se debe utilizar las hornallas y hornos de la cocina para calentar los ambientes. También es bueno asegurarse que la llave de paso de la cocina esté ubicada cerca del artefacto y al alcance de la mano para poder cerrar la salida de gas de manera rápida. En caso de que una persona presente síntomas de intoxicación con monóxido de carbono se debe retirarla del ambiente contaminado de forma inmediata, hacerle respirar aire fresco y llevarla al centro sanitario más cercano, por más que haya recuperado el conocimiento o diga que se siente bien. Por último, abrir puertas y ventanas y apagar la fuente que está emitiendo monóxido de carbono.