El pez por la boca muere

El pez por la boca muere

Ejercitar la inteligencia emocional puede ayudarte a no cometer ciertos errores verbales en el trabajo.

Estamos de acuerdo en que siempre es mejor decir la verdad, aunque duela, pero existen algunas circunstancias en el ambiente de trabajo que es mejor quedarse callado o decir lo que se piensa de una manera más positiva. Travis Bradberry, uno de los autores del libro “Inteligencia Emocional 2.0” y fundador de una importante consultora de Estados Unidos, resalta cuales son las 11 frases que pueden llegar a causar mala impresión sobre una persona, aunque exclamen verdades. Cuando alguien le erra con lo que dice o cómo lo dice en el mundo laboral, corre riesgo de echar por tierra con su carrera profesional en un minuto, más allá de la capacidad, el talento o la experiencia que ostente ese sujeto. Bradberry logró identificar una serie de comentarios que resultan perjudiciales para quienes los dicen, después de hacer pruebas de inteligencia emocional a cientos de empleados de empresas corporativas. 1. “No es justo”: Esta frase te hace sentir inmaduro e ingenuo porque todo el mundo sabe que la vida es injusta, entonces al decir esto consideras que debería ser justa. Es mejor centrarse en los hechos, sostener una actitud constructiva y dejar interpretaciones personales fuera. 2. “Esta es la manera en que siempre se ha hecho”: Tal expresión te hace quedar como alguien débil y resistente al cambio. Las modificaciones en la realidad de hoy ocurren velozmente y a todo momento, principalmente las tecnológicas. 3.”No hay problema”: No es una buena respuesta para dar cuando alguien te pide un favor o te agradece porque da la impresión de que la solicitud podría haber sido un inconveniente. La otra persona puede sentir que te obligó o te impuso algo. 4. “Creo que…quizás esta es una idea tonta…voy a hacer una pregunta estúpida”: Este tipo de anticipaciones sobre algo que se va a decir te hacen perder credibilidad ya que muestra falta de confianza en ti mismo, y por lo tanto la gente también perderá confianza en ti. 5. “Esto solo tomará cinco minutos”: Se podría cambiar y expresar que determinada cuestión no llevará mucho tiempo. De lo contrario, tus habilidades se notarán debilitadas porque darás la sensación de que estás llevando a cabo las cosas con demasiada prisa. 6. “Lo intentaré”: Es una frase que suena con incertidumbre y podría dar a entender al otro que no te crees con la suficiente confianza para desarrollar la tarea asignada. 7. “Él es un flojo, un incompetente, un idiota”: Nunca es bueno hablar mal de los colegas o compañeros de trabajo, ni tampoco hay necesidad de hacerlo. Siempre habrá gente de todo tipo en un ambiente laboral, incluso con sobrada incompetencia para su función o con malos tratos hacia el resto. Si sos una persona que no tiene el poder para despedirlos o ayudarlos, no sirve de nada criticarlos abiertamente. 8. “Eso no está en la descripción de mi trabajo”: Cualquiera podría creer que sos una persona que quiere hacer lo mínimo posible para seguir cobrando el sueldo. Es mejor hacer lo que se te pida con el mejor entusiasmo, a menos que sea algo éticamente inapropiado, y luego dialogar con tu superior para dejar en claro cuáles son tus funciones. 9. “No es mi culpa”: La premisa es que siempre es mejor hacerse cargo si tuviste parte de responsabilidad en algún error o si algo salió mal, por más mínima que haya sido tu participación. Caso contrario, puedes explicar fielmente qué sucedió y dejar que alguien de mayor jerarquía decida en base a lo que le contaste. 10. “No puedo”: Nunca está bien decir esta frase porque quienes escuchan pueden llegar a pensar que estás expresando que directamente no harás algo. Por lo tanto, ofrecer una alternativa es una buena manera de solucionar algo. Conviene destacar lo que sí puede hacer, en vez de afirmar que no puedes hacer algo. 11. “Odio este trabajo”: A nadie le gusta escuchar a otra persona quejándose de su trabajo. Es preferible evitar esta frase debido a disminuye la moral del grupo y te hace quedar como alguien negativo. La buena noticia es que si te sientes reconocido en una o varias de estas expresiones anteriores tiene la posibilidad de mejorar. El área del cerebro que se encarga de la inteligencia emocional se puede entrenar y desarrollar, ya que es flexible y adaptable a las transformaciones. De esta manera, con el tiempo se pueden dejar de cometer estos errores en el trabajo.