Puede fallar

Puede fallar

Las PASO están a la vuelta de la esquina y el nuevo sistema de recuento de votos tuvo fallas graves en su primera prueba piloto.

Especialistas en informática y dirigentes de la oposición venían advirtiendo sobre la vulnerabilidad que posee el sistema de voto electrónico y parece que el tiempo les ha dado la razón. El pasado sábado se llevó a cabo un simulacro del sistema de digitalización y transmisión electrónica de telegramas electorales para el escrutinio provisorio de las Elecciones Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) que se realizarán el 11 de agosto, y se falló rotundamente. Los resultados del experimento no fueron informados oficialmente a las diferentes fuerzas políticas. El simulacro tuvo lugar en alrededor de 3.000 escuelas y fue llevado adelante por el Correo Argentino y la empresa venezolana Smartmatic, que es la que ganó la licitación para hacerse cargo del escrutinio provisorio. La conectividad presentó graves problemas y las netbooks que serán usadas en las PASO sufrieron demoras en su funcionamiento. Ambas compañías quisieron justificar el fracaso de la prueba piloto argumentando que se trató de inconvenientes “normales” y serán resueltos para el próximo simulacro que se hará el 20 de julio. Sin embargo, las fallas estuvieron relacionadas con la carga y la transmisión de los datos, así que no es un asunto menor. El Gobierno Nacional empezó a querer modificar el sistema de recuento de votos en noviembre del año pasado, un cambio que es determinante para la forma actual en que se realiza y que, según los especializados en el tema, es el más seguro. En vez de que se sigan llevando las actas electorales de manera manual hasta el correo, Nación quiere que se escaneen en cada escuela y se envíen digitalmente. No se puede forzar una modificación de tal magnitud en el sistema electoral en tan poco tiempo y encima para aplicarlo en todo el país. Las fallas mostradas en la prueba piloto tuvieron que ver con la comunicación y la desorganización, dos aspectos fundamentales para que un comicio presidencial se desarrolle democrática y correctamente. Profesionales indicaron que falló el servidor principal al que se tenían que conectar las netbooks y fue arreglado varias horas después, lo que señala que los problemas existentes no pueden solucionarse en un lapso de 40 días, que es lo que falta aproximadamente para las PASO. La firma Smartmatic también fue blanco de críticas porque ganó la licitación al presentar un precio más bajo y nada más. De hecho, en la evaluación obtuvo una calificación en su parte técnica menor a la de sus competidoras (una de ellas era INDRA, la empresa que estuvo a cargo del recuento de votos desde el año 1997). Además, la compañía de origen venezolano pero con sede en Estados Unidos tereceriza el desarrollo del software que se va a emplear en las PASO para realizar la transmisión remota de los datos. Tal software no puede verificarse porque su codificación fuente es secreta, entonces no permite que se cumpla con la ley ya que los partidos no pueden hacer ningún tipo de comprobación. El Partido Justicialista, en representación del Frente de Todos, había presentado una denuncia en mayo pasado para que los cambios que quiere aplicar el oficialismo nacional queden sin efecto. A raíz de este nuevo hecho, el apoderado del PJ adelantó que la denuncia será ampliada debido a que un cambio como el que se intenta imponer debe ser debatido en el Congreso de la Nación. Como las PASO están muy cerca, se propondrá que coexistan los dos sistemas: el de siempre, de llevar las actas electorales hasta el correo, o el nuevo, que permite escanearlas y enviarlas de manera digital; así cada establecimiento podrá elegir cómo hacerlo.