Vivir con miedo a lo que piensan los demás

Vivir con miedo a lo que piensan los demás

La fobia social es una enfermedad que suele ser confundida con una timidez extrema, pero en realidad es algo mucho más complejo y grave.

Se desconoce el número exacto de personas que padecen Trastorno de Ansiedad Social, más conocido como fobia social, pero algunos estudios poblacionales demostraron que 1 de cada 8 individuos desarrollan esta patología en algún momento de su vida. Al contrario de lo que dicta el sentido común, no se trata de timidez. La fobia social es un temor irracional y desmedido a ser evaluado, observado, criticado por los demás o pensar que se va a cometer un error en una circunstancia pública y se terminará haciendo el ridículo. Es normal sentir nervios, ansiedad y cierta preocupación ante situaciones como rendir un examen, acudir a una entrevista laboral o participar de algún tipo de reunión, por ejemplo. El problema es cuando esos sentimientos hacen que la vida de una persona sea un calvario, no pueda enfrentar esas circunstancias y tienda a recluirse y evitar cualquier tipo de contacto con la gente. Los síntomas pueden ser mareos, palpitaciones, sudoración, ahogo, dolor de pecho, ataque de pánico, entre otros. Los estudios indican que este trastorno se desarrolla de manera gradual y suele aparecer en la pubertad o adolescencia a partir de factores biológicos y de experiencias de la vida misma. Por ejemplo, la separación de los padres o haber sufrido una situación humillante en una edad temprana, pueden llegar a ser los componentes desencadenantes. Pero como afirma el dicho, menos la muerte, todo tiene solución. La fobia social se puede tratar y aprender a convivir con ella. Lo más usual en estos casos es trabajar mediante terapias cognitivas y comportamentales en forma grupal, complementado con una terapia individual que incluya medicación. Las personas que padecen Trastorno de Ansiedad Social interpretan sesgadamente las situaciones que les tocan vivir y sus actuaciones individuales en ellas, entonces lo que busca la ayuda médica es principalmente modificar estos sesgos. La diferencia con otras fobias como viajar en avión, estar en un ascensor o estar cerca de algún animal es que en estos casos es más fácil evitar ese miedo. Se viaja por transporte terrestre, se usa las escaleras o se trata de no ir donde se sabe que puede estar el animal que uno teme, por ejemplo. Pero en el caso de la fobia social es mucho más complejo porque ¿cómo se hace para llevar adelante la vida sin tener relaciones y experiencias con los que nos rodean?