Internet de las cosas

Internet de las cosas

¿Estamos en una era de cambios o en un cambio de era?

Los especialistas todavía no logran ponerse de acuerdo sobre la profundidad y las consecuencias de los transformaciones que están teniendo lugar en todos los niveles de la vida social. Internet revolucionó el mundo entero. Whatsapp está haciendo desaparecer a las empresas de telefonía fija, Netflix acaba con el cine y los videoclubes, Google volvió casi inútiles a los diccionarios y las bibliotecas, el email mandó al olvido al correo postal. Los objetos de la vida cotidiana están volviéndose cada vez más interactivos. Todos los elementos que antes funcionaban mediante un circuito cerrado, actualmente tienden a estar conectados globalmente a través del uso de la red de redes. Entonces, internet de las cosas es la denominación de la red que interconecta a los objetos, ya sea una computadora o un televisor hasta un lavarropas o casi cualquier otro artefacto que se piense. El hardware especializado que poseen ahora las cosas de todos los días, les posibilita conectarse a internet pero también programarlas de manera remota para que realicen determinadas tareas. Cada uno de ellas tiene una IP específica por medio de la cual pueden recibir instrucciones o incluso conectarse a un servidor externo y mandar los datos recogidos. Quizás esto suene como algo del futuro, pero la internet de las cosas ya forma parte de la actualidad y cada vez está más inmersa. A modo de ejemplo se puede citar la industria de producción en masa que usa robots ensambladores y sensores de temperatura, el control de semáforos, puentes, vías de tren que llevan a cabo algunas ciudades mediante internet o el sector salud, donde cada vez más se implementa esta tecnología para monitorear ambulatoriamente a los pacientes, de forma menos invasiva. El transporte, la industria energética y la mayoría de los sectores comerciales utilizan aplicaciones de la internet de las cosas y en poco tiempo probablemente sea una realidad en todos los hogares. Entonces, no estamos atravesando una era de cambios, sino que estamos imbuidos en una nueva era porque ya es imposible volver atrás y todo lo que se transformó no volverá a ser como lo conocíamos antes. Nos guste o no, es irreversible el camino emprendido por la sociedad mundial.