Es una cuestión de negocios, no es amor

Es una cuestión de negocios, no es amor

Los frigoríficos reclaman porque se podrían llegar a abrir las exportaciones de ganado en pie con Turquía, pero esto significaría un beneficio para los productores.

El Senasa saca adelante un plan para exportar ganado en pie a diversos países y se estaría avanzando en negociaciones con Turquía. Esta noticia hizo poner el grito en el cielo a los frigoríficos porque aducen que los eliminará de la cadena de producción y se generará más desempleo. Sin embargo, la situación también puede leerse de otra forma que puede llegar a resultar más positiva. Con esta medida los frigoríficos tendrán sana competencia y estarán obligados a pagar mejor a los productores a los que les compran los animales, porque sino ellos preferirán vender su ganado en pie directamente hacia el exterior. La depresión del mercado interno benefició enormemente a los frigoríficos, que triplicaron sus exportaciones pero eso no se vio reflejado en el precio local del novillo, que continúa siendo alto. Ahora no les va a quedar otra que repartir más equitativamente con los productores lo que ganan, y eso va a mejorar el negocio porque el primer eslabón de la cadena va a tener mayores recursos económicos para invertir y mejorar sus producciones. O sea, van a tener que convencer a los productores que no vendan su ganado en pie a Turquía, sino que se los vendan a ellos, pero para lograr eso le van a tener que pagar mejor. Entonces, tal coyuntura provocaría un mejoramiento de los precios de venta al consumidor, debido a que ahora habría competencia, lo que conllevaría un incentivo para la producción. No obstante, el presunto acuerdo de comercialización con Turquía no reviste mayor interés y se trata principalmente de una medida proselitista del Gobierno Nacional, ya que la cantidad de ganado en pie que puede llegar a comprar el país europeo no será significativa. Uruguay exporta animales en pie y al mismo tiempo también exporta más carne que Argentina. Los uruguayos tienen 8 millones de cabezas de ganado y exportan un millón de toneladas, en tanto que Argentina triplicó sus cantidades exportadas de carne y llegó a las 600.000 toneladas, pero esto igual representa un nivel bajo. La comparación intenta graficar que no es un problema que se abra un nuevo mercado para exportar ganado en pie, de hecho podría llegar a ser una solución para algunos de los problemas que sufren los productores argentinos. Es una ecuación simple: se trata de una cuestión de negocios, no es amor.