El significado de ser político

El significado de ser político

Una profesión, una vocación, una pasión, un medio de vida…todo cabe en el mundo de la política.

La política ha cambiado a lo largo de los años, y por lo tanto también se modificó la forma de ser político. ¿Qué significa esto? ¿Ser político es una profesión, es un simple trabajo, es puro oportunismo? La modernidad, con sus nuevas maneras de socialización entre las personas, ha provocado que ahora los políticos intenten parecerse más a la gente que representan y dejaron de lado los altos escenarios y la distancia protocolar con el pueblo. Intentan ser uno más, mostrando facetas de su supuesta vida cotidiana y privada, como andar en auto, comer con su familia, practicar algún deporte. Si antes casi ningún político resistía un archivo, actualmente es más difícil aún que algo así ocurra. Internet, las redes sociales, los celulares hacen imposible no caer en la contradicción porque todo el pasado puede rastrearse y rescatarse del recuerdo. Las elecciones de los últimos años dan la idea de que muchos ciudadanos ya no votan a partidos o ideas, sino más bien a personas. Eso explicaría quizás porque personajes del ámbito deportivo, del espectáculo, del periodismo, se volcaron a la política y en poco tiempo pudieron acceder a un puesto, ya sea legislativo o ejecutivo. Entonces, esto lleva de nuevo a la pregunta inicial: ¿Qué es ser político hoy? Tal vez es la mezcla de varias aristas que tienen que ver con distintas intenciones de cada cual. Es decir, depende siempre de qué político se hable. Para algunos será su profesión, otros lo verán como su medio de vida, también estarán los que creen verdaderamente en la política como herramienta de transformación social y al resto capaz que lo único que le interesa es estar y figurar. Es complejo determinar los objetivos de cada una de las personas que dedican su vida a la política. Sin embargo, la esencia siempre es la misma, aunque los tiempos hayan cambiado y las estrategias y los modos de hacer y de ser político también. Lo importante está en lo que hacen los políticos, más que en lo que dicen. Es ahí donde se debe prestar atención para dilucidar si estamos frente a alguien que realmente se preocupa por las necesidades sociales y actúa en consecuencia o si, por el contrario, estamos en presencia de un charlatán más que solamente vela por sus intereses personales.