Los animales, esos amigos del alma

Los animales, esos amigos del alma

Nuevas técnicas con animales están logrando resultados positivos en pacientes con trastornos de ansiedad, depresión o alguna discapacidad.

Muchas personas deben conocer a esta altura que los animales son usados en distintos tipos de terapias psicológicas para ayudar a los pacientes a mejorar su bienestar emocional. Los conejos, caballos y perros son algunos de estos seres que poseen esa propiedad de calmar, pero hay dos que seguro son pocos conocidos para el común de la gente. Hablamos de la llama y la alpaca, que también son empleados en estos tratamientos debido a que, además de ser muy dóciles, detentan una gran resistencia al estrés. Estos amistosos especímenes son utilizados hace varios años para impactar positivamente especialmente en niños que padecen autismo o ansiedad, así como en individuos más grandes que sufren depresión. La interacción con estos animales, que acceden a los abrazos, caricias y su nula carga de estrés, los convierten en aliados fundamentales para sanar dolores que se relacionan con la psiquis pero también con el estado anímico. La paz y pureza que transmiten la llama y la alpaca son vivenciadas y disfrutadas por quienes se acercan a ellas, que así pueden encontrar nuevos modos de expresión. Estos camélidos sudamericanos ya no solo se usan para obtener lana y carne, ahora también ayudan a las personas con problemas de discapacidad, pacientes de psiquiatría y personas que atravesaron experiencias traumáticas, entre otros pesares. Los especialistas resaltan que la alpaca tiene la particularidad de mirar a los ojos, que es algo que los demás animales no hacen. Además, son de muy buen carácter, curiosas y sensitivas, por lo que casi cualquier ser humano siente fascinación al poder acercarse y compartir con ella. Esta clase de terapias está avanzando en unos pocos países, pero sus esperanzadores resultados seguro harán que en poco tiempo se extiendan por más lugares. Es una buena alternativa para dejar de lado ciertos medicamentos químicos que muchas veces no sirven y producen efectos secundarios. Siempre hay que recurrir a los animales para sanar el alma, conocen secretos que la humanidad no debido a que habitan este suelo desde miles de años antes que nosotros. Y ya saben lo que dicen, la experiencia es sabia.